Mañana se celebrará el Día Mundial sin Tabaco

Se trata de recordar los perjuicios que provoca el tabaco tanto a fumadores como a no fumadores.
Mañana, como cada 31 de mayo, se celebrará el Día Mundial sin Tabaco. Su nombre lo dice todo: se trata de recordar los perjuicios que provoca el tabaco tanto a fumadores como a no fumadores. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), los daños son conocidos: cáncer de pulmón, enfermedades respiratorias, riesgos cardíacos y el peligro de ataques cerebrales.

Entre los no fumadores, los efectos también son perniciosos. Un estudio demostró que quienes están expuestos regularmente al humo experimentan entre el 80 y el 90 por ciento de los nocivos efectos del tabaco que sufren los fumadores.

El tabaquismo pasivo anula las defensas que crea el organismo contra las enfermedades cardiovasculares: 6 horas de exposición al humo de segunda mano reducen los niveles del llamado colesterol bueno (HDL). Esa caída se verifica incluso ocho, dieciséis y veinticuatro horas después de la exposición. Se dice que el HDL es bueno porque, en niveles elevados, previene la formación de las placas que obstruyen las arterias.

Estudios realizados en ratas recién nacidas mostraron que la exposición durante 21 días a media hora diaria de humo aumenta el riesgo de ataques cardiovasculares.

Desde los ochenta, el 31 de mayo se celebra el Día Mundial sin Tabaco. Cada año, se propone que durante 24 horas se practique la abstinencia de todas las formas de consumo de cigarrillos.

En el marco de la celebración, el Ministerio de Salud lanzó una serie de estrategias para promover un embarazo y una maternidad libres de humo de cigarrillo. El 26% de las mujeres en edad fértil son fumadoras y tienen un consumo promedio de 9,4 cigarrillos por día. Además, un 34% está expuesta al humo de tabaco ajeno.

El rol de los obstetras y ginecólogos es clave para desalentar el consumo de tabaco en embarazadas a través de estrategias sencillas en las consultas médicas. Una guía, editada por la cartera sanitaria, sintetiza las acciones que debe realizar el profesional durante la atención de la embarazada para lograr la cesación tabáquica. A través de una simple ayuda memoria de las "5 A", cualquier miembro del equipo de salud podrá: averiguar su situación respecto del tabaquismo activo y pasivo, aconsejarla, animarla, ayudarla y acompañarla en cada visita.

Durante el período de gestación el tabaquismo puede producir abortos espontáneos, malformaciones congénitas (paladar hendido, labio leporino y malformaciones cardíacas), bajo peso del bebé al nacer, muerte súbita en la etapa de lactancia y, en algunos casos, síntomas de abstinencia en el bebé.

Los efectos del tabaco son distintos en la mujer y el hombre. Se estima un total de 250 millones de fumadoras en el mundo, y cada día mueren unas 2.750 de ellas a causa del consumo de cigarrillo. Los países más desarrollados son lo que tienen la tasa de mortalidad más elevada, pero según la OMS, Argentina es una de las naciones con más fumadoras.

Las complicaciones que genera el cigarrillo -tanto en hombres como en mujeres- son enfermedades cardiovasculares, respiratorias crónicas y cáncer. Pero las mujeres de más de 40 que han fumado o fuman, duplican su riesgo de muerte con respecto a las que nunca han tocado un cigarrillo.

El hábito de fumar eleva la posibilidad de sufrir accidentes cerebrovasculares; de desarrollar cáncer de boca, faringe, vejiga, hígado, colon, cuello del útero, páncreas, laringe, esófago; de generar úlceras y problemas de vesícula, de estimular la descalcificación ósea u osteoporosis; entre otras cosas. También la mujer fumadora altera sus posibilidades y calidad reproductiva: es menos fértil, aumenta su tensión premenstrual, posee más riesgo de aborto o desprendimiento de placenta; y adelanta su menopausia.

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