Al cierre de esta edición, la proyección final hablaba de un nuevo respaldo popular a la gestión del intendente Miguel Lunghi.
Con un alto porcentaje de participación ciudadana en las urnas y un contundente respaldo al lunghismo, la ciudad celebró su primera experiencia electoral de las Primarias.
Al igual que a lo largo y a lo ancho del país, la concurrencia a las urnas fue notable, con más alrededor del 77 por ciento de sufragios del padrón habilitado, desterrando aquellas impresiones previas que aludían a un desconocimiento y/o desinterés por lo que estaba en juego. También en la ciudad se replicó la mayoritaria adhesión a los respectivos oficialismos, independientemente que no competían con nadie.
Al cierre de esta edición, desde los principales bunker protagonizaban un lento recuento de sufragios, pero una tendencia clara acerca del triunfo del jefe comunal, Miguel Lunghi, por una diferencia que llegaba a los 20 puntos del principal contrincante, Néstor Auza (FpV), quien por su parte en la interna justicialista superaba holgadamente a sus contrincantes Sebastián Romay y Alejandro López Rizzi, quienes no alcanzaron siquiera el porcentaje necesario para arribar a la minoría.
A propósito de no alcanzar los votos necesarios, expectativa mayúscula había en el resto de los partidos que se presentaban, ostentaban, representar los terceros en discordia. El Frente Popular que llevaba a Claudio Ersinger como pre candidato a intendente, sumaba el 6 por ciento de los votos, en tanto el Frente Progresista con Oscar Martens y Nuevo Encuentro de Jorge Coronel, pugnaban anoche por lograr el piso (1,5 de los votos válidos) que le permita seguir en carrera rumbo a octubre. Para el resto, pocas chances parecía existir pensando en las generales.
CORTE, CORTE, MAS CORTE
Además de la notable concurrencia a las urnas, un denominador común que hacían a la comidilla en los pasillos de las respectivas escuelas donde se votó fue el tiempo que demandaba el voto de cada uno de los vecinos que concurrieron a las urnas. La primera lectura al respecto versaba sobre un voto pensado en el propio cuarto oscuro, evidentemente prevaleciendo el ya folclórico corte de boleta que Tandil acostumbra a practicar.
En ese contexto, quienes más sufrieron el corte fue el ex rector Néstor Auza a nivel local (cuatro de cada diez), dado que Cristina Fernández de Kirchner y Daniel Scioli superaban el 48 por ciento en Tandil.
Diametralmente opuesto lo ocurrido en la lista que llevó a Lunghi, donde sus candidatos a gobernador y presidente, Francisco De Narváez y Ricardo Alfonsín, sufrieron un corte abrumador, conducta cívica que se repitió en casi todos los distritos con intendencias radicales.
Por lo expresado por los actores de las distintas fuerzas políticas que participaron en la novedosa fiesta cívica, no se registró inconveniente alguno en las respectivas mesas dispuestas. Sí hubo quejas por el faltante de boletas de las fuerzas minoritarias que no habían llegado con las urnas, situación que los militantes y dirigentes de los afectados intentaron revertir a medida que eran anoticiados del asunto.
LA PROYECCION FINAL
Ya entrada la primera hora de hoy, la proyección final que contabilizaba el radicalismo no hacía más que redundar en el categórico triunfo lunghista. Más precisamente por algo más de 12 mil votos Miguel Lunghi superaba a la oposición.
Los porcentajes hablaban de 46,4 para el Intendente, mientras que Néstor Auza alcanzaba el 23 por ciento. Sumado el resto de los pre candidatos del Frente para la Victoria, el justicialismo en su conjunto llegaba a los 34 puntos. Claudio Ersinger, en tanto, llegaba al 2.3, y Oscar Martens, 2,4 por ciento de los sufragios.








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