La intención de una ordenanza aprobada recientemente por el Concejo Deliberante de Luján de Cuyo es “proteger” al distrito de Chacras de Coria, ya repleto de comercios y casas de comida.
La idea fue del presidente del Concejo Deliberante, Andrés Sconfienza, y refuerza otras medidas y ordenanzas tomadas en los últimos años para proteger la tradicional tranquilidad y el apacible paisaje de Chacras de Coria. Hay un área específica donde no se podrán instalar comercios. Esta está comprendida por las manzanas que se ubican al oeste de la Comisaría 30ª; el sector del barrio Will-Ri, la calle Álzaga, Larrea, y también al oeste de la llamada esquina de la Virgen (en Pueyrredón y Viamonte), entre otros puntos.
A la vera de calle Darragueira también se aplica la prohibición. Es decir, en las arterias perpendiculares a las principales. Sconfienza, vecino de Chacras, afirmó que la gente no quiere que se habilite un comercio más en el área residencial. El concejal fue claro respecto de los comercios que ya están instalados, de los cuales muchos son recientes. "Lo que ya está, no se toca", indicó el titular del Concejo Deliberante.
Donde no habrá variación es en el denominado casco céntrico o antiguo, calles Pannocchia, Jorge Newbery, Mitre y Viamonte; y tampoco en la zona comercial mixta, como Italia, Viamonte (desde el río seco Liniers hasta Río Grande, que es zona regulada) y la zona residencial mixta, que alcanza a Darragueira, Mitre y Viamonte. Los ruidos molestos, la congestión vehicular y la falta de espacio para caminar son los aspectos que se quieren cambiar. Para algunos, empero, se ha llegado tarde y el desorden céntrico del pueblo es poco menos que irreversible.
Alberto Cabanillas, presidente de la unión vecinal, opinó: "La decisión del Concejo está bien y me parece necesario que se actúe sobre el desorden y la saturación vehicular". El arquitecto Ricardo Zumel, quien trabajó en la ordenanza del 2007 que reguló la zonificación y los factores de ocupación del distrito, afirmó: "La ordenanza, técnicamente, no sería buena. Si la normativa es para repensar situaciones, si es transitoria, estamos de acuerdo, pero si tiene carácter definitivo, sus alcances pueden ser negativos".
Zumel añadió que permitir la instalación de pequeñas estructuras comerciales en zonas de residencia "es positivo, porque evita que la gente suba a un auto para ir a comprar un kilo de pan o cualquier artículo menor". Otros vecinos que aprobaron la ordenanza plantearon su temor por el otorgamiento de excepciones, desviando el espíritu de la legislación.
"Durante el proceso de zonificación anterior se otorgaron decenas de permisos de factibilidad y, entonces, cuando la ordenanza entró en vigencia, era un poco tarde", señaló otro histórico morador del lugar. En el mismo sentido que la reciente ordenanza de protección de la zona residencial va la disposición de que los vehículos no circulen a más de 30 kilómetros por hora.
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