En Luján será construido un centro federal penitenciario

El nuevo penal tendría una inversión de $200 millones y aliviaría la superpoblación en la Penitenciaría.

Con el objetivo de descongestionar las cárceles de Mendoza, que actualmente se encuentran superpobladas, el Gobierno anunció ayer la construcción de una cárcel federal con capacidad para 536 internos. Las obras comenzarían en junio y se pretende inaugurarlas en 2012.

Una inversión de $190 millones se necesitará para la construcción del Centro Federal Penitenciario de Luján de Cuyo, que estará ubicado en un predio que abarca unas 50 hectáreas cedido por el Gobierno provincial. La capacidad del edificio permitirá la reclusión de alrededor de 200 presos de Mendoza y el resto de todo el país.

"Será una cárcel modelo, el mejor diseño del sistema carcelario y ayudará a disminuir los índices de inseguridad y los problemas de superpoblación penitenciara de la región", declaró a la prensa el ministro de Justicia de la Nación, Julio Alak.

El cronograma para la construcción del centro penitenciario comenzará con la apertura de la licitación en el mes de abril, por lo que se pretende que a mediados de este año ya esté en marcha el proyecto.

"Esto no sólo implica un gran paso para la seguridad y para evitar el hacinamiento dentro de las cárceles, sino que también generará empleo y ganancias dentro de la provincia", sostuvo el funcionario nacional. En este sentido, se explicó que se generarán hasta 200 puestos de trabajo y que todos los materiales necesarios para la concreción del proyecto serán comprados en Mendoza.

En la firma del convenio, el gobernador Celso Jaque afirmó que "agilizarán los tiempos" para tener el edificio terminado en el corto plazo y que, para paliar las necesidades urgentes que presentan las penitenciarias, se irá inaugurando por partes. El edificio estará ubicado en las cercanías del penal de Almafuerte, en la zona de Cacheuta, a unos 35 kilómetros de la capital de Mendoza.

Sin cambios en la polémica ley

Jaque volvió a afirmar que no tiene sentido modificar la ley de Impuesto al Cheque para tener en su lugar una norma que no pueda aplicarse.

"No estoy en contra de cambiarla, pero hay que tener en cuenta cómo se va hacer; hay que respetar la Constitución porque corremos el riesgo de que salga una ley simple que luego no se pueda aplicar", aseguró el malargüino.

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