El presidente paraguayo, Fernando Lugo, llegó ayer a un hospital de San Pablo para someterse a exámenes clínicos por el cáncer linfático que le detectaron la semana pasada, y que según los primeros estudios realizados en Estados Unidos es de “baja malignidad” , informó su ministra de Salud, Esperanza Martínez.
Al ex obispo católico, de 59 años, le detectaron el miércoles pasado un cáncer linfático, luego de que le extirparan un ganglio en la ingle. Tres días después sus médicos informaron de la presencia de otro tumor en el mediastino que, según el diagnóstico inicial, solo puede ser tratado con quimioterapia .
Lugo viajó de Asunción a San Pablo en un avión enviado por el gobierno brasileño. Lo acompañaron su médico personal, Néstor Martínez, el hematólogo Alfredo Boccia, y dos miembros de su gabinete. Luego fue en helicóptero hasta el hospital, donde quedó en una habitación común, fuera del área de oncología .
En declaraciones a la prensa, Kalil Filho consideró “prematuro” decir si Lugo será sometido a quimioterapia y agregó que el jefe del departamento de oncología del hospital, Paulo Hoff, “determinará si es necesario”. El médico agregó que recibieron “muestras de material” extraído al mandatario que servirán para diagnosticar el estado en que está la enfermedad.
Más temprano, la ministra de Salud paraguaya afirmó que el cáncer que padece Lugo es de “baja malignidad”, según los estudios realizados en la Universidad de Harvard.


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