Mientras la Justicia se expide en relación al recurso de amparo presentado, un grupo de familias que mantiene la toma en el predio de la Villa 20 empezó a armar casillas de madera y chapa en el lugar.
En tanto, Marcelo cuidaba la carpa donde pasó la noche. Allí planea vivir con su mujer y su hija. Como él, la mayoría de los ocupantes alquilan una pieza en la villa 20. Pagan un monto mensual de entre $ 600 y $ 1200. De las precarias casillas que están al lado del predio salen los materiales con los que se construyen las nuevas viviendas. Son los mismos habitantes de la villa los que donan las chapas o las maderas.
"Hablé con el ingeniero (Mauricio) Macri y coincidimos en que si el fiscal hubiera actuado cuando había diez personas, era fácil desocupar el predio. Ahora, con más de mil, es muy difícil", dijo el sábado la presidenta Cristina Kirchner durante el discurso de apertura del año legislativo.
Los primeros días fueron los más complicados porque las familias no tenían más que una carpa o una lona para pasar la noche. "Estamos con un ojo abierto y otro cerrado, con miedo, porque puede venir alguno y te saca", contó Beatriz. El sábado la postal era diferente, con varias estructuras en línea a las que faltaba ponerle el techo. "Una casita, lo único que quiero es una casita para mi hija", pidió.

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