Luego de tres años de polémicas y espera, comienza la restauración

Luego de tres años de polémicas y espera, comienza la restauración
Después de tres años de espera, por fin se anunció el comienzo de los trabajos para restaurar el Coliseo romano: el anfiteatro más grande del mundo, símbolo vivo de la Antigua Roma.

El proyecto, presentado en 2011 y patrocinado con 25 millones de euros por el empresario de calzado Diego Della Valle, fue suspendido en más de una oportunidad debido a una infinidad de polémicas y a una impugnación presentada por la empresa que perdió la concesión de la obra contra el propietario de la Tod’s; una empresa de zapatos que cotiza en la bolsa de valores de Milán, fundada a inicios del siglo XX por Filippo Della Valle.

Este jueves, en la sede de la prensa extranjera en Roma, Della Valle presentó el "Proyecto Coliseo" ante la presencia de Massimo Bray, ministro para los Bienes, las Actividades Culturales y el Turismo, y atacó: "Perdimos tres años entre críticas, cosas inútiles de baja calidad". Además, el manager se indignó al revelar que 5 de los 25 millones que costará la obra terminarán en manos del Estado, debido al aumento del Impuesto al Valor Agregado (IVA) del 21 al 22 por ciento, decidido por el gobierno de Enrico Letta.

El empresario, nacido en la región de las Marcas (centro de Italia) pronosticó "terminar en tres años" la restauración –período durante el cual el originalmente conocido como Anfiteatro Flavio permanecerá abierto al público– y dijo esperar que esta labor "sea también el símbolo de la recuperación de Italia".

La "gran lavada de cara" del monumento que tiene capacidad para albergar entre 50 y 80 mil espectadores, se desarrollará en tres fases. La primera, que tendrá un valor de 8 millones de euros, concierne a los sectores septentrionales y meridionales del Coliseo, la realización de las nuevas rejas y el cerramiento de las fórnices (aberturas con forma de arcos características de los edificios monumentales, destinadas al pasaje del público), que actualmente están bloqueadas con vallas.

La segunda fase (que aún no tiene un realizador porque se está por abrir la licitación para ejecutar la tarea) consistirá en la realización de un centro de servicios frente al anfiteatro –que se inició a construir en el 70-72 d.c y fue inaugurado en el 80 d.c. por el emperador Tito Flavio Vespasiano–, que tendrá una librería, una cafetería y la boletería.

La última etapa, que aún está siendo proyectada, tiene como objeto los ambientes internos, la puesta a punto de todo el monumento y la consolidación de las partes que fueron catalogadas "bajo riesgo", y se estima que durará entre 18 y 24 meses .

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