Si le faltaba algo a la tensa negociación entre Juan Schiaretti y José Manuel de la Sota, ayer el kirchnerismo le agregó combustible a las brasas. Julián Cañas.
El intendente de Leones, Fabián Francioni, le puso nombre y apellido a una dura acusación –difícil de probar– abonada por la mayoría de los K y no pocos delasotistas: Schiaretti no quiere que el peronismo gane en Córdoba.
El dirigente de Leones aclaró que su embestida contra Schiaretti no se generó por un pedido desde la Nación. Pero admitió que no cayó bien en la Casa Rosada la carta de intimación que el Gobierno provincial envió por la deuda con la Caja de Jubilaciones.
Las tensiones entre De la Sota y Schiaretti, a las que se suman ahora las ásperas críticas K en contra del gobernador, se conocen en los días previos a la oficialización de listas en el PJ.
El 20 de mayo vence el plazo de la presentación de candidatos para la interna del 12 de junio.
Hasta el momento, el PJ cordobés no le abrió a los K ninguna puerta en los cargos provinciales, lo que genera malestar entre los que adhieren al proyecto nacional.
En este contexto, hay que ubicar las críticas del kirchnerismo, alimentadas por la decisión de Schiaretti de hacer público el reclamo por la deuda con la Caja de Jubilaciones.
De la Sota decidió tomar distancia de la interna y se refugió en Brasil. Pero el ex gobernador no está ajeno a los tironeos de su partido y mantiene contactos con sus dirigentes de confianza.
Los kirchneristas dicen que el ex gobernador está al tanto de la embestida en contra de Schiaretti.
Los delasotistas aseguran que el ex gobernador conoce esta movida, pero que no participó de ella. En las pocas oficinas que quedan de lo que fue la Casa de las Tejas no están tan seguros. Creen que De la Sota presionará a Schiaretti para quedarse con el manejo de la estrategia electoral del peronismo provincial.
Schiaretti está de acuerdo en cederle esa potestad. Pero el gobernador pretende quedarse con algo para comenzar a construir su futuro político: la estructura del PJ de la Capital.
Las listas del oficialismo terminarán de confeccionarse a los codazos. Es probable que se extienda el plazo de presentación de listas. El PJ no tiene asegurada la victoria y los cargos legislativos cotizan en bolsa.
La última negociación será entre De la Sota y Schiaretti, cara a cara. En el PJ, todos apuestan a que la sangre no llegará al río.


Comentá la nota