Baronetto renunció a la Dirección de Derechos Humanos. Se quejó por demoras en la construcción de un Memorial en el Cementerio San Vicente.
Se trata del único dirigente juecista que quedaba en la gestión del intendente Daniel Giacomino –la mayoría se fue a principios de 2009– y que ostentaba un auténtico récord: era un sobreviviente a la rotación de funcionarios, al punto de que permaneció en su cargo y cumpliendo la misma función desde diciembre de 2003 a la fecha. Su presencia marcó uno de los pocos puntos de continuidad entre las gestiones municipales de Luis Juez y Giacomino.
Al repasar las “diferencias” que tuvo con Giacomino en cuestiones de gestión, Baronetto recordó que no cayeron bien en el Ejecutivo críticas que él hizo respecto de la decisión de cesantear a empleados que no habían acreditado certificado de buenos antecedentes. “No estaban condenados. Se violó el principio de inocencia”, dijo Baronetto. También citó que hubo chispazos por algunas críticas que él deslizó hacia el comportamiento de policías que acompañaban los procedimientos de inspectores de tránsito.
Pero la gota que colmó el vaso fue la obra inconclusa del Memorial de los Desaparecidos que el municipio se comprometió a construir en el Cementerio San Vicente, con 27 mil euros que aportó la ciudad de Turín. Esa gestión arrancó en 2008 y la obra todavía no se terminó.
El propio Baronetto indicó que los vaivenes de esa gestión lo empujaron a poner varias veces su renuncia a disposición de Giacomino. Agregó que en una ocasión hasta formalizó por escrito su dimisión, pero que ésta nunca llegó a manos del intendente. “Sus colaboradores me dijeron que no se la dieron para ahorrarle un problema más”, comentó.
Según Baronetto, en noviembre pasado vinieron a la ciudad autoridades de Turín, supuestamente para inaugurar el Memorial. Giacomino había viajado a Buenos Aires y la obra estaba a medias. “Se fueron enojados y dijeron que ya no vuelven más”, comentó.
Tal como ocurrió con muchos funcionarios que se alejaron de la gestión, también Baronetto se quejó por su nulo diálogo con el intendente. “He intentado varias veces hablar con vos. Lo he solicitado por escrito. Me ha sido imposible llegar”, le escribió, en tono muy coloquial, a Giacomino.
Baronetto reivindicó que en el gabinete nunca le pasaron factura por su condición de juecista, aunque de cara al año electoral que se viene, ratificó su adhesión a ese espacio. Le recordó a Giacomino que ambos comparten la misma simpatía hacia el Gobierno nacional, pero que en el plano local él sigue dentro del Frente Cívico.


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