Al igual que hiciera el viceministro coordinador, Gonzalo Carpintero, el intendente de Rawson pidió ayer a los empresarios de la Flota Amarilla que hagan un esfuerzo por solucionar el conflicto que mantienen con el Somu hace 3 meses y que hizo perder la actual temporada, con importantes consecuencias económicas para la capital provincial.
Según dijo, "creo que en una negociación, en un conflicto de casi 90 días, me parece que en una negociación hay alguien que tiene que ceder", pero en este caso "pasan los días, pasan las horas, y la cuestión social cada vez es peor". Destacó que "nosotros desde la provincia o desde el municipio atendemos cuestiones sociales a diario, relacionadas con el sector pesquero, imagínense más adelante, algunos ya tienen problemas de alquileres, ya empiezan las clases".
Esto se debe, sostuvo López, a que "lo que entraba en las casas de familias los dos primeros meses, o en esta temporada alta no ingresó, y entonces lo que sí rescato es la actitud presente del Estado. Pero bueno, esto no se puede prolongar indefinidamente".
LOS DE AFUERA
Para el intendente capitalino, en este conflicto pesquero "en realidad perdemos todos, y ganan algunos, que son los que no están acá justamente". Opinó que es ya "un conflicto demasiado largo, ha perdido la comunidad, perdieron los trabajadores y han ganado unos pocos, o sea los que manejan los precios internacionales".
De todos modos, reconoció que "acá hay algo extra, independientemente de alguna cuestión política, que la hay", pero prefirió no contestar al planteo del radicalismo sobre la influencia de la interna peronista en el tema.
Consultado al respecto, dijo que "es muy bajo lo que dicen los diputados radicales. Prefiero no contestarle. A mi me interesa estar del lado de la gente que hoy no la está pasando bien, tratar de conciliar o de llegar a un arreglo entre la gente que vive acá".
Comentá la nota