Lotes 55 y 14: los criollos dicen que está paralizado el proceso de entrega de tierras

Organizaciones criollas de los lotes 55 y 14 del norte de la provincia consideran que el proceso de entrega de tierras que inició en 2008 el gobierno de Urtubey está prácticamente paralizado y tienen pocas esperanzas de que en el próximo año electoral avance algo más.
"Este año no se ha avanzado mucho. Y creemos que el año que viene es totalmente político, y no va a haber una solución", señaló el presidente de la Organización de Familias Criollas, Arturo Barrozo, al evaluar el proceso de entrega de tierras a los criollos y aborígenes que viven en los dos lotes del norte de la provincia.

Las 643 mil hectáreas que de los lotes 55 y 14 -hacia el sur del río Pilcomayo- son compartidas por unos diez mil aborígenes -en su mayoría wichís- y unos cuatro mil chaqueños descendientes de los criollos que se asentaron en el lugar a comienzos del siglo XX.

Aunque conviven desde hace poco más de cien años, los cada vez más escasos recursos y las diferentes formas de aprovecharlos motivaron que tanto criollos como aborígenes reclamen un proceso de distribución y regularización de tierras, al menos desde el año 1990.

Después de intentos de Roberto Ulloa y Juan Carlos Romero que quedaron a mitad de camino, el gobierno de Juan Manuel Urtubey inició un proceso de acuerdos entre criollos y aborígenes para determinar con qué tierras se queda cada uno.

Pero aunque desde el gobierno provincial se asegura que el proceso continúa y se está invirtiendo en infraestructura, los criollos están cada vez menos esperanzados de que el traspaso de las tierras se concrete.

"No es un tema fácil. Por eso no se puede solucionar con una reunión cada tres meses sino trabajando todos los días. Es como si se dieran cinco pasos para adelante, y siete para atrás", opinó Barrozo, un criollo de Santa Victoria Este. El dirigente advirtió que la demora en los traspasos no tiene un efecto neutro. "Cada año que pasa los ánimos no son los mismos. Y uno ve que la problemática de la tierra se extiende en todo el país".

Según un preacuerdo que debe guiar la distribución de tierras, unas 243 mil hectáreas de los lotes 55 y 14 deberían quedar en manos de las 650 familias de chaqueños. Y el resto, debería quedar en propiedad de las comunidades originarias. Para que eso se concrete, sin embargo, cerca de unas 70 familias criollas tendría que ser relocalizadas, en otros lugares. Pero eso no se concretaría hasta que el gobierno provincial le garantice a los chaqueños las mismas o mejores condiciones que las que tienen en las tierras que deberían abandonar.

"Imagínese que todavía no se ha podido relocalizar a la familia Maza Quintana de La Puntana" señaló en alusión a los criollos que tuvieron varios conflictos con la comunidad aborigen de esa zona.

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