El empresario Luis Alberto Merlino había iniciado una causa contra el concejal Carlos Roberto por las denuncias realizadas en la Rendición de Cuentas del Ejercicio 2003. Las mismas habían sido efectuadas el 10 de junio de 2004. Al edil se le apuntó por “calumnias e injurias”.
En la sentencia que se encuentra firme, se decide “sobreseer en forma total a Carlos Osvaldo Roberto y rechazar la solicitud de inconstitucionalidad” presentada por el empresario de los Art. 72 y 85 de la Ley Orgánica de las Municipalidades e imponer al querellante el pago total de costas y gastos del proceso.
Desde la oposición de Vicente López creen que a través de este tipo de acciones judiciales se pretendió presionar a los concejales que cuestionaban a la gestión del Intendente Enrique García para que no investiguen, debiéndose tener en cuenta que contaban con una mayoría automática de 20 concejales, entre los propios y los aliados. Vale aclarar que el empresario Merlino era en esos años uno de los principales constructores y proveedor del Municipio.

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