El miércoles eran 1.900, ayer hablaron de 1.490. El monto de la asignación no quedó claro.
Otro dato embrollado correspondió a la partida mensual, que la consignó en 6 millones, lo cual arrojaría una beca media superior a los 4.000 pesos.
En el resto, Paillalef insistió con un "nuevo paradigma" en Desarrollo Social y que ya no existe "toma de rehenes" en los beneficiarios.
El ministro habló en ocasión de la firma de un convenio con su par de Educación, Marcelo Mango, para permitir la finalización de los estudios a beneficiarios del programa Néstor Kirchner, enmarcados inicialmente en los aportes del tradicional sistema de becas.
Mango firmó el convenio y se retiró, permitiendo que Paillalef se explayara con la prensa en relación al manejo de becas. Antes, el titular de Desarrollo Social habló con diferentes radios, rectificando y aportando números que poco sirven para precisar el verdadero alcance del programa.
En LU 19, Paillalef informó que el monto mensual llega a los 6 millones. Hay un error. Un antecedente reciente: el listado de febrero, con casi 1.400 aportes, representó 2,6 millones.
Un simple cálculo permite concluir que aquella partida de 6 millones arroja un promedio de 4.027 pesos por beca, considerando el número de 1.490, cuando el monto máximo de las asignaciones llega a los 2.700 pesos.
Luego, el ministro se aferró a que su gestión aportó "un nuevo paradigma" y, en ese sentido, el programa Néstor Kirchner alentará la "creación de cooperativas de desocupados para integrarse a la cultura del trabajo, con una remuneración justa y no precarizada", proyectando la incorporación de "otros derechos", como los educativos, sanitarios y culturales.
Calificó al anterior manejo de las becas como "toma de rehenes" y clientelar ya que "no tenía contraprestación y era un subsidio", reafirmando "su cambio de lógica" y la instauración de "una oportunidad" de capacitación y laboral.
A las cooperativas
Dijo que los becados "pasarán a formar parte de las cooperativas como asociados, con todos los derechos".
Detalló de los becarios "con trabajo precarizado venían de arrastre" que, con acuerdo con ATE y UPCN, "se está institucionalizando", mientras aseguró que los restantes beneficiarios "son respuestas a conflictos laborales", ejemplificando con los desocupados de Vale.
Aseguró que ya no hay aquella "toma de rehenes" porque "existen, en forma permanente, altas y bajas", tras lo cual admitió que la continuidad, durante cinco meses, de un aporte a una joven fallecida de Viedma fue "un error del Ministerio"

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