Línea C: avanzan los trabajos en Constitución

Línea C: avanzan los trabajos en Constitución

Se construirá un acceso desde la plaza para aliviar las bocas existentes. Aunque las obras generarán demoras durante enero y febrero, desde la Ciudad aseguran que el cierre total de la estación no es necesario.

El conflicto que se desató el lunes en la línea C, por el cual los metrodelegados interrumpieron el servicio, tiene su origen en una megaobra que lleva adelante la empresa Subterráneos de Buenos Aires (Sbase) para construir accesos desde la plaza Constitución y aliviar las bocas existentes

En la actualidad, hay cuatro entradas a la terminal del subte. Tres de ellas están entre las dársenas de colectivos, sobre la avenida Brasil, y la restante es el pasaje subterráneo que conecta desde el tren Roca. Sin embargo, todas terminan en la misma boletería y se generan demoras y tumultos cotidianos. La solución será la nueva conexión, que desembocará en la otra punta del andén y facilitará la movilidad en la terminal. 

Pero el problema, según los metrodelegados, no es el fin sino los medios. Aunque el obrador se encuentra en la plazoleta situada entre Brasil, Lima y Garay, los trabajos hicieron mella en la frecuencia del servicio, pues mantienen cerrado uno de los dos andenes durante enero y febrero. Además, el gremio señaló que los pasajeros se molestan con los trabajadores, por lo que planteó cerrar la estación Constitución (como ocurre con la línea B los fines de semana) y poner micros para el tramo sin servicio. 

¿Qué dice Sbase? Que la inhabilitación temporal de una de las vías es imprescindible para retirar la catenaria y reforzar las columnas; que las obras se pensaron para esta época del año, cuando la cantidad de usuarios se reduce significativamente; y que el cierre total de la terminal no sólo que no es necesario sino que perjudicaría a miles de pasajeros. “En el subte B sí corresponde suspender la línea porque se realiza otro tipo de trabajo con la energía eléctrica”, confió una fuente de la empresa. E informó que en las últimas horas han reducido el espacio del obrador para favorecer la circulación, mejoraron la ventilación y reforzaron la seguridad con agentes de la Policía Metropolitana. Así, la suspensión de la cabecera no parece ser una posibilidad viable por el momento. De hecho, aseguran que para marzo la frecuencia quedará normalizada, aunque el nuevo acceso recién se inaugurará en el segundo semestre del año. 

La flamante entrada contará con dos escaleras mecánicastres ascensoresuna boletería adicionaly una línea de molinetes, además de facilitar la conexión con los colectivos. Todo, bajo una cubierta vidriada que tendrá un amplio vestíbulo con servicios.

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