Lluvia helada, falta de nafta y apagones dificultan las tareas de ayuda en Japón

Pese a que el foco de atención está ahora en la crisis nuclear, el país asiático ha quedado devastado. El clima y la derruida infraestructura complican la entrega de asistencia a evacuados

Falta de combustible, lluvia helada y cortes de energía dificultan la peor crisis humanitaria en Japón desde la Segunda Guerra Mundial, aunque los trabajadores de asistencia están reportando algunos lentos progresos mientras se reabren rutas destrozadas y se construyen viviendas.

Los números en el desastre natural más costoso del mundo, estimados en u$s 250.000 millones, continuaban asombrando. Hay cerca de 21.000 personas muertas o desaparecidas, 319.000 evacuadas, 2.131 refugios improvisados, 2,4 millones de personas sin acceso al agua y 221.000 hogares sin luz.

“Hay alguna mejoría en términos de logística y en obtener alimentos y otras provisiones. Pero todavía es muy difícil”, dijo Francis Markus, trabajador de la Cruz Roja en Tokio.

La lluvia dejó en tierra esta semana helicópteros cargados con provisiones, forzando a las autoridades a depender de las rutas y demorando la ayuda, dijo la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de la ONU. El acceso al agua “continúa siendo una preocupación” en 11 prefecturas, agregó.

Los centros de evacuación, repletos con cientos de sobrevivientes que duermen codo a codo desde hace más de una semana, son ordenados pero claramente se están deteriorando en algunas regiones, acuciados por casos de diarrea, influenza, estrés y fatiga.

“Lo único que podemos hacer es aguantar”, dijo Takeshi Murakami, de 67 años, en Kesennuma, en la devastada prefectura de Miyagi, cuyo gobernador dice que unas 15.000 personas murieron por el terremoto y tsunami del 11 de marzo. Murakami está refugiado en el gimnasio de un colegio junto con otras 450 personas. La mayoría escapó sólo con la ropa puesta. Pocos se han podido bañar desde el terremoto de magnitud 9.

Una pared entera está colmada con avisos de personas que buscan ayuda para encontrar a los desaparecidos.

Progresos lentos

Hay progresos. La carretera Tohoku Expressway que conecta Tokio con áreas afectadas por el sismo ha sido reabierta a camiones. En Rikuzentakata, donde más del 80% de un estimado de 8.000 hogares fueron barridos por el tsunami, los alojamientos temporales están empezando a construirse.

Según datos de la ONU, unas 10.000 personas por día en promedio están dejando los centros de evacuación. Muchos están siendo albergados por personas cuyas casas no fueron afectadas, que se ofrecieron a recibir a sobrevivientes.

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