Enrique Kohnen, un trabajador del Casino despedido en abril, se encadenó frente al Hotel Hermitage y le pide la reincoporación al gobernador, quien “mira desde la ventana del hotel pero se hace el desentendido”.
Allá por el 2007 Kohnen comenzó a presentar denuncias públicamente en torno al reconocido caso de la “Mochila verde”, que consistió en el traslado irregular de dinero del Casino Hermitage al Central. Por este hecho resultó acusado Gustavo Menéndez, quien por aquel entonces era el director provincial de Loterías y Casinos Zona I.
Pero lejos de investigar lo que este hombre (trabajador del Casino durante 34 años) denunció, se investigó su conducta como denunciante, según le contó a LOQUEPASA.NET.
Enrique tiene hoy 55 años y el 10 de abril de 2013 recibió una noticia que cambió definitivamente su vida: “Me llamaron a una oficina, me comunicaron que estaba cesanteado y acompañado por dos policías me sacaron a la calle. No me notificaron de antemano y no tuve posibilidad de defenderme“, relató.
Desde entonces comenzó a luchar por su reincorporación a través de distintas vías. Pero agotadas todas las instancias, decidió encadenarse primero detrás del Casino y ahora frente al Hotel Hermitage, propiedad del empresario Florencio Aldrey Iglesias, donde acostumbra alojarse el gobernador Daniel Scioli, quien sería “la única persona” que puede devolverle su trabajo.
Pero para Enrique Kohnen la necesidad de recuperar su trabajo va más allá de lo laboral. “Tengo que volver al trabajo en principio para volver a contar con la obra social para mi hijo, que es discapacitado“, explicó.
Su reclamo está a la vista. Lleva diez días encadenado en la vía pública con carteles que narran la historia de su conflicto. Desde la ventana de la habitación en la que se aloja el gobernador se lo puede ver a este extrabajador del Casino pidiendo ayuda. “Se asoma a la ventana, mira, pero se hace el desentendido“, comentó el denunciante.
Es que “la única persona que puede solucionar mi problema es el gobernador Daniel Scioli, para que a través de un decreto pueda dar de baja esta cesantía que me han impuesto de una forma increíble, porque me aplicaron una ley de la dictadura siendo empleado de la Provincia“.
Desde que decidió encadenarse, solo tuvo un acercamiento: funcionarios del Casino intentaron reubicarlo en otra dependencia dentro de la administración. “Pero es imposible”, aclaró Kohnen. Ya que “un empleado cesanteado, durante dos años no puede ingresar a la administración pública“, advirtió.
Kohnen se muestra como un padre de familia y un trabajador que conoce bien sus derechos. Además investigó qué leyes lo amparan, y asegura que las autoridades del Casino actuaron justamente al revés.
“Yo lo que le digo al gobernador es que se cuide, porque hay gente de su entorno que está fogoneando mi reclamo“, alertó el trabajador de 55 años, despedido hace casi 9 meses.
En una carta abierta dirigida al gobernador Daniel Scioli, Kohnen aseguró: “No le estoy pidiendo limosna ni nada que sea de su costa, pido lo que por derecho me pertenece: mi trabajo, del que fui despojado por sus funcionarios de forma burda, con sumarios inventados que ni siquiera tienen actuaciones que legalicen su razón de ser”.
El hombre asegura que le “robaron” su dignidad y advierte que se quedará encadenado bajo el sol -ya sufrió una insolación- “hasta que me devuelvan mi trabajo”.



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