Se prevé que hoy llegarán los informes desde Buenos Aires que indiquen si las secciones del hospital San Bernardo continuan afectadas por el óxido de etileno cuya fuga afectó el lunes pasado a la sala de esterilización y al quirófano de ese centro sanitario. Ayer, el gerente del hospital, Hugo Sarmiento Villa, aseguró que mientras no se tengan todas las afirmaciones para reabrir estas dos secciones, no se trabajará en ellas. Agregó que "no hay más gas tóxico", en tanto se logró neutralizar con el agua el gas que se había fugado.
Mientras, a la máquina le falta la ticketera desde hace dos años y medio elemento que, dijo Sarmiento Villa, no se conseguía por ser un insumo que debía ser importado dado que no se encontraba en el país. Pese a que el trámite para conseguir este insumo se había iniciado, el hospital ya decidió que se comprará una máquina nueva. Mientras, en tres ocasiones anteriores hubo algunas pequeñas fugas que, en una de las ocasiones, generó que una persona termine intoxicada. Sarmiento Villa sostuvo que en esas ocasiones "se hizo la reparación sin que intervenga la gerencia", dado que podían hacerlo los responsables del mantenimiento.
Pero el lunes la fuga fue mayor y, según los datos que tiene el hospital, hubo entre 50 y 53 trabajadores que dijeron haber sido afectados por el gas. Mientras, ningún paciente presentó intoxicación, según lo indicado por el gerente. Respecto a la posibilid que la fuga haya sido por maniobras intencionales, Sarmiento Villa respondió "no creo que el personal haya realizado esto como un atentado. No voy a ser suicida de pinchar un tubo de gas". Mientras, se conoció que por el momento se están suspendiendo entre 15 cirugías programadas por día. Y es que si los médicos disponen que hay alguna que se debe hacer de manera urgente, esta se realiza en los hospitales Materno Infantil u Oñativia, que están prestando sus quirófanos.
Asambleas con roces
Los trabajadores realizaron ayer una asamblea dentro del hospital mientras Sarmiento Villa daba conferencia de prensa explicando lo acontecido. Bajo la figura de "autoconvocados", referentes de UPES, ATE Y ATSA se reunieron para pedir "por la salud de los trabajadores" y "sin banderas de ningún tipo".
Pese a ello, en más de una ocasión se escuchó a algunos hablar del pedido de renuncias. La asamblea tuvo sus momentos álgidos cuando entre trabajadores comenzaron a querer pelearse por supuestos malos entendidos, aunque la susceptibilidad denotaba la existencia de internas entre los mismos organizadores de la asamblea. Luego de la discusión, los trabajadores lograron reunirse con Sarmiento Villa, quien les informó sobre la decisión de no inaugurar el quirófano ni esterilización hasta no contar con los informes. A ello se sumará el estudio sobre dónde instalar la sala de esterilización.
Los trabajadores decidieron continuar en un compás de espera, hasta tener hoy acceso a los informes que puedan llegar.
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