El intendente Francisco Torroba y el vice Guillermo Di Liscia volvieron a defender el ingreso paulatino de contratados y los concursos. Respondieron las críticas de los ediles del PJ.
El jefe comunal acusó a los concejales del PJ de “manejar cifras con irresponsabilidad” y dijo que las finanzas del municipio están saneadas y sólo reconoció la deuda con Aguas del Colorado que, interpreta, se compensa con la que el Ipav mantiene con la comuna por las tasas adeudadas en los planes de viviendas.
“Si habilitaramos una contratación masiva, necesitaríamos un mes más de recaudación”, sostuvo.
Torroba dijo que el municipio tiene reservas pero están comprometidas para inversiones como la planta de reciclados y el acompañamiento de los incrementos salariales que otorga la provincia. “No es función del municipio solamente contratar personal sino brindar más y mejores servicios”, alegó.
El jefe comunal señaló que el gobierno provincial también incorporó a trabajadores precarizados de manera paulatina, con el régimen de la ley 2343 implementado durante la gestión de Carlos Verna. “Es la única manera de mantener un equilibrio”, aseguró.
“Esto ha sido bien entendido por el personal, de 200 solo 17 o 18 se plegaron a la protesta. Creo que han advertido que el municipio va mejorando en forma sistemática la situación”, dijo.
“A lo mejor no podemos satisfacer todos los reclamos en menos de tres años, pero lo importante es que si se mantiene la tendencia, en dos años el municipio puede revertir la situación”, destacó.
Por su parte, el viceintendente Guillermo Di Liscia defendió la sanción de la ordenanza que prevé los concursos y el pase a planta progresivo de los contratados. “Teníamos la obligación de sancionarla para dar tranquilidad a la gran mayoría de los trabajadores”, dijo.
“El proyecto estaba hace un mes en la comisión respectiva. El borrador estuvo a disposición del Justicialismo y a ellos no les interesó participar ni opinar, sino llegar a una situación de crisis o de sofoco, para introducir un nuevo proyecto, que le dimos entrada sobre tablas, pero injustificadamente no participó del debate el Justicialismo, dejaron una hoja los concejales y se fueron”, declaró.
“Con lo cual, no sólo fueron aprobados los proyectos del Frepam acordados globalmente con ATE y el Soem, sino que fueron aprobados por unanimidad porque se retiraron”, contrastó.
“No es común que el Concejo se reuna en comisión, pero es el mecanismo previsto para los casos en que un receso impida el proceso normal de los proyectos. Mal pueden cuatro concejales impedirles a los otros siete que sancionen una norma que hacia un mes que tenía estado parlamentario”, justificó.
“Tomamos la decisión ante la necesidad de normalizar esto porque el compromiso con los trabajadores, hace un mes y medio, era que debíamos sancionar la norma que asegurara a los contratados un horizonte de normalización laboral”, dijo Di Liscia.
Y remarcó que “eso forma parte de la política laboral del municipio, que ha pagado puntualmente los sueldos desde que asumimos, siguió el ajuste salarial provincial, normalizó las peores situaciones contractuales, los 54 jefas y jefes de hogar, y en esta etapa normalizará los 200 contratos”.
“No hay problema de convivencia, sino que a veces hay que resolver cuestiones y no postergarlas, como se quiere, sobre todo porque los beneficiarios son los trabajadores, que ahora tienen la seguridad de ingresar por un mecanismo de mérito a la planta municipal y ser respetados como el resto”, argumentó.
“En el concurso interviene la antigüedad, su capacidad y su desempeño laboral”, concluyó.


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