ES MUY LINDO IR Y PODER APORTAR TU GRANITO DE ARENA, AUNQUE SABÉS QUE DESPUÉS QUE TE VENÍS TODO SIGUE IGUAL"

ES MUY LINDO IR Y PODER APORTAR TU GRANITO DE ARENA, AUNQUE SABÉS QUE DESPUÉS QUE TE VENÍS TODO SIGUE IGUAL"
Este concepto fue vertido durante la charla que EL TIEMPO mantuvo con Beto Hourcade, María Oyarzabal, Eugenia Pérez, Alberto Grabiele, José Zárate y Néstor y Miguel Pizzo, integrantes del Movimiento Azuleño Solidario en Acción, quienes brindaron detalles acerca de la nueva caravana solidaria realizada días atrás con destino a la ciudad de Charata.
Coincidieron en que el balance de la iniciativa fue sumamente positivo, pero resaltaron que la propuesta deja también como saldo sentimientos encontrados, ya que "volvés con la sensación de que no alcanza". En ese sentido, se hizo hincapié en la total ausencia del Estado en los lugares visitados.

Beto Hourcade, María Oyarzabal, Eugenia Pérez, Alberto Grabiele, José Zárate y Néstor y Miguel Pizzo, integrantes del Movimiento Azuleño Solidario en Acción, brindaron detalles acerca de la nueva caravana solidaria realizada con destino a la ciudad de Charata, en la provincia de Chaco, que finalizó días atrás.

Los integrantes del grupo MASA que dialogaron con EL TIEMPO coincidieron en que el balance de la iniciativa fue sumamente positivo. De todas formas, también resaltaron que la propuesta deja como saldo un sinfín de sentimientos encontrados, ya que a pesar del significativo aporte realizado merced a la solidaridad de muchos vecinos azuleños y de otras ciudades, "volvés con la sensación de que no alcanza". En ese sentido, se hizo hincapié en la total ausencia del Estado en los lugares visitados.

"Nos fue muy bien"

"La experiencia siempre es nueva, a pesar de que no es la primera vez que vamos a Charata", comentó Hourcade al inicio de la charla con este diario.

En el mismo sentido, el referente del grupo MASA subrayó que "eso sí, siempre nos volvemos con la misma sensación amarga de querer ayudar más y no poder. Pero en líneas generales nos fue muy bien. Hemos llegado con los dos camiones y todo salió tal lo previsto".

"Nos sentimos contentos y felices por haber llevado hasta Charata la colaboración de muchísimos azuleños y de vecinos de otras ciudades, como Pigué, Pehuajó, Tres Algarrobos, Las Flores; y las localidades cordobesas de Justiniano Posse, Chazón, Etruria y La Carlota, entre otras", contó.

"Cada vez más necesidades"

De la misma manera, Hourcade informó que "llevamos alrededor de 13 computadoras. Le armamos un set a la Escuela Secundaria de Las Tolderías y una se la entregamos a una joven que se la dimos a una joven que había tenido el mejor promedio y había sido abanderada".

También "llevamos muchas bicicletas, muchos colchones de una y de dos plazas, alimentos, ropa y alrededor de 15.000 litros de agua mineral".

"Las necesidades que tiene esta gente son cada vez mayores, ya que no tienen respuesta de ninguna índole y de ningún lado. Lo que llevamos nosotros es un alivio. Nos gustaría poder ayudarlos más, pero nos está dentro de nuestras posibilidades", dijo Hourcade.

Sentimientos encontrados

Por su parte, María Oyarzabal apuntó que "fue totalmente diferente a la anterior mi experiencia. El año pasado, en el medio de la euforia de la primera vez hay muchas cosas que no se ven. En esa oportunidad volví feliz y fascinada. Ahora, regresé un poco triste, porque siento que no es más que un paliativo mínimo lo que llevamos".

"Fuimos con cerca de 15.000 litros de agua porque sabemos que es muy necesaria allí, pero también estamos al tanto de que no les va a durar mucho tiempo. Entonces, sentís un poco de frustración. Me emociona, me genera satisfacción y me conmueve hacer estas cosas, pero este año me volví con mucha sensación de frustración porque no alcanza con lo que hacemos", manifestó la integrante del MASA.

"Es lamentable que quienes tienen la responsabilidad de darles una mejor vida no sientan el sacudón. Hasta que eso no suceda, no sé si va a cambiar en algo su realidad", expresó.

La solidaridad sobre todo

A su turno, Eugenia Pérez contó que "uno de los últimos días antes de partir para Chaco fui a la casa de Beto y me dijo que el agua se tenía que quedar acá porque no teníamos en que llevarla. La verdad es que eso era una pena porque el agua era muy necesaria Casualmente, esa misma noche yo tenía que viajar a Rauch, y le comenté a Beto que un amigo de esa ciudad tenía un camión".

"No les prometí nada, pero le aseguré que iba a ver qué se podía hacer. Mi amigo hacía diez días que se había comprado el camión, ni un solo viaje le había hecho. Pero cuando le comenté de que se trataba ase prendió enseguida. La verdad es que demostró tener una solidaridad enorme aportando su vehículo", sostuvo.

Además, "mi padre y Agustín Pourtalé, aportaron una camioneta y un carro para poder transportar el resto del agua que no entraba en el camión. Gracias a ellos pudimos levar todos los bidones".

El agua mineral que llevó el grupo MASA a Charata fue aportada por Graciela Castro, de la empresa Valle Azul, ubicada en el Paraje Pablo Acosta.

"El agua para ellos es un bien muy preciado. Te llama la atención ver a los chicos jugar horas y horas a la pelota sin tomar ni una sola gota", acotó.

"La sensación de que todo lo que podés hacer es poco"

Al contar su experiencia Alberto Grabiele señaló que "te queda la triste sensación de que todo lo que podés hacer es poco. Es muy lindo ir y colaborar aportando tu granito de arena, pero sabés que después que te venís todo sigue igual".

"Las necesidades son grandes, los problemas también. No es para nada fácil. Es significativo lo que se hace, es un grano de arena, pero es el único que tienen", mencionó José Zárate.

"El Estado está totalmente ausente. Van para las elecciones nada más. En esa época van todos. Después, por lo que se ve, se olvidan y esa gente se arregla como puede, vive como puede", expuso Grabiele, quien también remarcó que "es admirable que no se quejen, no hablan mal del Gobierno ni de nadie. Siempre están con una sonrisa y te demuestran un gran agradecimiento por todo", refirió.

De igual forma, Oyarzabal dio a conocer una anécdota que refleja a las claras lo anteriormente mencionado.

"En Las Tolderías, en un momento me acerqué a dos chiquititos que estaban jugando y ellos me miraban sorprendidos. La mamá me miró y me dijo: son chúcaros porque el 'blanco' no viene a la Aldea. Les impactó que nosotros hayamos comido, jugado y bailado con ellos", contó la mujer a lo que añadió que "eso también te duele, ya que te deja pensando ¿qué recibe esta gente? No se trata de ir solamente para las elecciones y decir: dame el documento que te doy dos pesos".

A su vez, Zárate hizo hincapié en la educación y en el respeto que les demostraron en Las Tolderías.

"Es muy difícil traducirlo en palabras"

En otra parte de la entrevista Néstor Pizzo, quien aportó uno de los camiones que formaron parte de la caravana solidaria a Charata, afirmó que "es muy difícil traducir en palabras lo que se siente al emprender este tipo de iniciativas".

"Te genera felicidad por un lado y tristeza por el otro. Hay cosas que acá las tiramos, pero para ellos son muy necesarias", señaló.

"Con las bicicletas estaban enloquecidos. Para ellos realmente son muy útiles, porque los chicos -por ejemplo- tienen que recorrer muchos kilómetros para ir a la escuela", subrayó Néstor Pizzo.

"La experiencia para mí también fue nueva, a pesar de haber ido también el año pasado. Siempre te encontrás con algo nuevo. Es verdaderamente muy grato poder hacer algo por los demás. Este es nuestro aporte", explicó Miguel Pizzo.

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