Durante la asunción del nuevo secretario de Hacienda, el intendente enmarcó la medida en un "plan de reorganización administrativa" de la comuna.
El anuncio lo hizo durante el acto de asunción del nuevo secretario de Hacienda, Luis Alejandro Busnadiego, quien será el encargado de intentar junto con el jefe municipal poner en caja las cuentas municipales.
Linares dijo que uno de los objetivos es lograr un trabajo más eficiente. “Ejecutaremos la reorganización y redistribución del personal administrativo, incentivándolo a capacitarse”, indicó. El intendente agregó además que se va a "mejorar la recaudación con un cuerpo de inspección y control" y, en el marco de la moratoria, habrá "planes de pago a los morosos para que se pongan al día con sus cuentas”.
Además, adelantó “la reestructuración de los contratados para adecuarlos a las nuevas necesidades del servicio y la implementación de cambios en el funcionamiento administrativo, procurando una mayor actividad y eficiencia económica que signifique calidad en los servicios que presta el municipio”.
A la hora de los discursos, el flamante secretario de Hacienda agradeció "la confianza depositada" e instó a "trabajar en conjunto". "Nada se puede hacer en soledad. Con la colaboración de cada uno de los que componemos el equipo de trabajo se podrá mejorar”, estimó.
El planteo de Busnadiego se enmarca en una gravísima situación financiera de las cuentas municipales, a punto tal que ya no cuenta con recursos y que mensualmente no genera los fondos para hacer frente al pago de los sueldos o el funcionamiento diario.
Números locales
Fuentes municipales consultadas afirmaron que la comuna recibe $1,6 millones de coparticipación, $400 mil de asistencia especial y recauda unos $400 mil mensuales en concepto de tasas municipales, cifra que en total no alcanzaría para el pago de haberes incluidos los planes y monotributistas que trabajan para la comuna.
Además, se asegura que el municipio tiene 300 empleados de planta permanente y política y que a su vez dependen de él unos 700 monotributistas que realizan diversas tareas para la comuna. En total, son aproximadamente 1000 las familias que dependen directamente de las arcas del Estado municipal, en una ciudad donde menos del 20% de la población paga sus impuestos.
Frente a los números, una difícil tarea es la que deberá emprender el municipio, con el nuevo equipo en Hacienda, para poder cumplir con las metas comprometidas en el acuerdo firmado a principios de año con la el gobierno provincial. De lograr el equilibrio, se abrirían las puertas a nueva ayuda oficial para salir de la crisis económica en la que está inmersa.
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