El director de Auditorías del Ministerio de Salud, Fabio Russo, finalmente fue apartado del cargo en los últimos días, pudo saber DiarioTextual.
Ahora, con el cambio de ministro en el área, se tuvo que ir. En rigor, no fue echado. El nuevo ministro de Salud de la provincia, Mario González, le aceptó la renuncia presentada. Todos los funcionarios de Salud pusieron a disposición su renuncia cuando Luis Ordóñez pegó el portazo en el ministerio. Y González ratificó a todos en el cargo, a excepción de Russo. ¿Las razones? Fuentes cercanas al ministro dijeron que pretende eliminar cualquier sospecha y que necesita a una persona de su máxima confianza en un área clave para el llamado a millonarias licitaciones de medicamentos.
El ministro, al dialogar brevemente con DiarioTextual, confirmó que Russo no es más funcionario. Pero dijo que no conocía los detalles de la denuncia pública efectuada en marzo, por un empresario, contra el ahora ex funcionario. "No puedo objetar su conducta o hablar sobre algo que desconozco", se excusó González, desde su localidad de Rancul, este fin de semana.
Desde Casa de Gobierno dijeron, al destaparse el caso en marzo, que Russo nunca había decidido por las adjudicaciones. Lo hizo y lo hace, directamente, el gobernador Oscar Jorge. También, manifestaron que en los últimos dos años no se han llevado a cabo compras directas o licitaciones privadas. Solamente son licitaciones públicas y, eventualmente, concursos de precios.
Sin embargo, el director habría incurrido al menos en una incompatibilidad ética. Es que es hijo precisamente de uno de los empresarios que habitualmente hace ofertas de medicamentos al Estado. La última licitación abierta fue hace menos de una semana. Participó Exveca y hubo uno de los oferentes que se quejó. Aunque en este caso, según dijo el ministro al ser consultado, no objetaron la participación de Russo.

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