El juez informó a los abogados del Encuentro Memoria Verdad y Justicia que la Policía no ofreció elementos que le permitieran mantener la detención: la única prueba eran sus propias actas. Los abogados defensores afirman que son “causas armadas por la Policía”.
El juez Marcelo Martínez de Giorgi ordenó liberar a 30 de los 31, luego de haberles tomado declaración indagatoria. En la madrugada del lunes recuperaron su libertad. Estaban acusados por los delitos de intimidación pública, daños, atentado y resistencia a la autoridad y lesiones en perjuicio de los policías apedreados al cabo de la manifestación en reclamo de la aparición de Maldonado. Durante todo el día, varios centenares de personas estuvieron en Comodoro Py reclamando la libertad de los detenidos.
Después de tomar las declaraciones, el juez se entrevistó con representantes del Encuentro, Memoria, Verdad y Justicia, y les anunció que dictaría la excarcelación de los acusados, que era lo que habían pedido los defensores. Sólo uno quedó preso por tener antecedentes.
María del Carmen Verdú, de la Coordinadora Contra la Represión Policial e Institucional (Correpi), reveló que durante la reunión se le hicieron al magistrado una “serie de señalamientos” que a su juicio permitirían ver que se trató de “causas armadas por la policía”. “El propio juez ha reconocido que no tiene elementos para sostener la detención”, agregó Verdú, que agradeció la influencia que tuvieron los medios para que la jornada de audiencias se adelantara un día. Señaló, a su vez, que el horario de detención de varios de los detenidos que figura en las actas policiales no coincide con el horario registrado por muchos medios digitales. “Tenemos probada la falsedad de las imputaciones”, expresó. En los hechos actuaron agentes tanto de la Policía de la Ciudad como de la Policía Federal.
Voceros de la Justicia señalaron su sorpresa por el “déficit probatorio” contra los detenidos que proveyó la Policía. La única prueba hasta ahora son las declaraciones consignadas en las actas por la propia Policía. Según el diario Clarín, la Justicia “recién fue avisada por la Policía de los incidentes a las 23.45 de la noche del viernes, mucho tiempo después de que arrancaran”.
Los detenidos que aceptaron declarar ante el juez dijeron haber sido arrestados mucho tiempo después y muy lejos de la Plaza de Mayo, donde la Policía dice que se produjeron los hechos. Uno de ellos, José Domingo Morales, que según las actas policiales fue detenido cuando intentaba derribar el vallado de la Plaza de Mayo, mostró un ticket que prueba que fue detenido mucho más tarde, cuando salía de una pizzería de 9 de Julio y Avenida de Mayo. “Mientras lo trasladaban en el camión, una oficial le dijo que iba a ser el próximo desaparecido”, señaló el abogado Ismael Jalil sobre la detención de Morales. Y luego añadió: “Lo que importa es que sigue sin aparecer Santiago Maldonado”.
Jalil aseguró que se trata de una “causa políticamente armada” contra los 31 presos, entre quienes se encuentran docentes y trabajadores de medios de prensa alternativos. “No tienen nada que ver con los incidentes. La figura que se les imputa implica que tienen que ser ellos los que los provocan”, cuestionó. “Acaban de retener por 72 horas injustamente a trabajadores y trabajadoras de nuestro país. Van a pagar esto”, sentenció.
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