La clausura se levantó pese a que la empresa aún no pago los salarios atrasados. La UOM y la patronal pidieron ayuda financiera al Gobierno.
La clausura fue levantada pese a que la empresa aún no pagó los haberes atrasados y se concretó tras una asamblea realizada por los trabajadores.
Desde la Unión Obrera Metalúrgica informaron que la decisión de los trabajadores de solicitar el levantamiento de la clausura está vinculada con un pedido de ayuda financiera al Gobierno para que asista a la empresa.
“Nos reunimos en asamblea y decidimos que como se ha pedido una ayuda económica al Gobierno no es conveniente entorpecer esas gestiones”, comentó el delegado de la UOM en la fábrica Raúl Páez y a la vez miembro de la comisión directiva del gremio.
Páez informó que días atrás tanto la UOM como la propia empresa se reunieron con el gobernador Beder Herrera para solicitar una asistencia financiera y así sacar de la crisis en la que se encuentra sumida esa planta metalúrgica.
El dirigente de la UOM destacó además que en estas gestiones para conseguir el préstamo intervino también la Secretaría de Trabajo.
El gremialista dijo además que el dinero solicitado al Gobierno será destinado no sólo al pago de los haberes adeudados sino también a inversiones en la empresa, entre las que destacó la compra de materia prima para potenciar la producción de la planta.
“Hablamos con el Gobernador y él nos dijo que ninguna fábrica se va a quedar sin fuentes de trabajo. Así que esperamos que en los próximos días pueda salir este préstamo porque llevamos mucho tiempo sin cobrar. Ojalá todo marche bien”, dijo Páez.
Por su parte, la secretaria de Trabajo, Miriam Espinosa ratificó la información aportada por la UOM respecto de este pedido de ayuda financiera al Gobierno. “Se pidió y se está manejando. Está en una evaluación. Esto no es algo que se defina de un día para otro. El Gobierno Provincial ya hizo numerosas gestiones que nos permitieron preservar fuentes laborales”, señaló.
Espinosa se refirió luego al retraso salarial que la patronal tiene para con sus trabajadores. “Se pone buena voluntad de parte del personal lo que demuestra la firme decisión de conservar su fuente de trabajo”, dijo la funcionaria.
Deuda salarial
En efecto, pese al levantamiento de la clausura, la empresa aún adeuda a sus trabajadores el pago de las dos quincenas de marzo además de un proporcional sobre las vacaciones y el aguinaldo.
Además, el viernes ya se cumplirá el plazo para el pago de la primera quincena de abril por lo que la situación salarial de los trabajadores es de extrema gravedad.
En este sentido, Páez subrayó que la empresa no tiene forma de pagar los sueldos adeudados y que necesariamente se deberá esperar la ayuda del Gobierno para cancelar las liquidaciones adeudadas.
Como se recordará, la Secretaría de Trabajo había dispuesto la clausura de la empresa Argelite por un lapso de cinco días hábiles.
Previo a la sanción sufrida por la empresa, los trabajadores de la fábrica habían iniciado por paro por tiempo indeterminado debido a la deuda salarial.
Argelite es una empresa que arrastra una larga crisis y los retrasos salariales son una constante que cada tanto se reactiva y complica la situación.

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