El presidente de Colón se refirió también a los hechos de violencia y a la denuncia que hizo Pablo Farías sobre una persona que portaba 40 ó 50 tarjetas magnéticas. “No tengo el culo sucio, soy intransigente en este tema y exijo que se aplique con firmeza la ley”, afirmó.
El partido de la selección ya había terminado y el presidente de Colón, Germán Lerche, quería apurar el regreso a Santa Fe. El objetivo fundamental era el de comunicarle cara a cara a Pablo Morant una decisión que estaba tomada desde los primeros días de la semana. Y quizás desde el mismo momento en que se reunieron en su propio domicilio, un par de horas después de la derrota ante San Lorenzo.
—¿Le vas a decir a Morant que es el técnico de Colón?
—Soy de los que creen que un club tiene que formar jugadores y también entrenadores; en Colón lo hicimos, a veces bien y a veces mal. Tenemos que transitar el camino de Newell’s, que mira para el costado y siempre tiene un técnico de la casa a mano. Está claro que con técnicos de nombre no se ganan los partidos. Y así como en su momento nos inclinamos por Sciacqua y sacó 31 puntos, hoy lo hacemos por Morant y confiamos en él.
—¿Estás convencido?
—Mientras la gente estaba enardecida el otro día y tenía cierto nivel de razón en el enojo, producto de los malos resultados, lo primero que hice fue convocar al mismo Morant, a Rossi y a Sciacqua para analizar el momento futbolístico. Es una prueba más que suficiente de que estamos convencidos y apostamos a nuestra gente.

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