Para el titular de la Agencia San Juan, “tenemos que tratar de hacer cada vez más compleja la matriz productiva de San Juan” y a la vez mejorar “la calidad y competitividad del sector privado y fortalecer institucionalmente al sector público”.
¿Qué es Agencia San Juan?
Por un lado está la Agencia Calidad San Juan (ACSJ), un ente mixto anterior a la Agencia de Inversiones (AI) conformado por el gobierno provincial y una serie de cámaras empresariales y manejado por un directorio de 18 miembros, 6 estatales y 12 privados. Por otro lado está el Programa Calidad San Juan (PCSAJ) una alianza entre la Provincia y el Banco Interamericano de Desarrollo, que financia parte de las actividades de la ACSJ. Por eso ocupo un doble rol como organismo del Estado que ejecuta el PCSJ, en parte a través de la ACSJ. La AI tiene su propia ley de creación de diciembre de 2007.
¿A qué apunta la AI?
Su objeto es colaborar en forma específica con el sector privado para radicar en San Juan proyectos de inversión. Lo que no sólo significa buscar inversores fuera de la provincia, sino también posibilitar los proyectos de inversores locales, cosa en la que hemos tenido mucho éxito.
¿Cómo se articulan la AI y la ACSJ a través del Programa Calidad San Juan?
El Programa es lo que nos une y está articulado en tres componentes. Uno es el crédito al sector privado, que se realiza a través de subastas y donde intervienen el Banco Central y todo el sistema financiero local. El segundo tiene que ver con la competitividad y ahí dividimos a la provincia en sus principales cadenas productivas, donde elaboramos por cadena y junto con el sector privado un programa de mejoras competitivas. El tercer componente tiene que ver con el fortalecimiento institucional, donde elaboramos planes de mejora institucional para el sector público y los financiamos. Lo que une a las dos Agencias es este Programa, el trabajo con las cadenas productivas en sí, con los productores, los profesionales relacionados con ellos, institutos de investigación y desarrollo como el INTA, el INTI, los colegios profesionales.
¿Cómo se instrumentan las mejoras competitivas en el sector privado?
Por un lado, a través de un proyecto estructurador por cadena que apunte a mejorar la competitividad de un sector importante de la cadena en forma general, no puede ser apropiable por una empresa. Por el otro, hay un listado de actividades subsidiables en materia de asistencia técnica, capacitación y facilidades para acceso al mercado. Es lo que llamamos los ATCAM. En esas dos acciones interviene la ACSJ.
¿Qué áreas de gobierno intervienen en estos programas de mejora institucional?
Minería y Medio Ambiente, elegidos por la nueva carga de trabajo que tienen conforme va cambiando el perfil productivo de la Provincia en estos últimos años. A ellos se suman la Dirección de Sanidad Vegetal, el Instituto de Estadísticas, el Ministerio de la Producción e incluso esta misma Agencia.
Supongo que esta tarea parte de dos diagnósticos, uno técnico y otro político.
Una definición importante que dio el gobernador José Luis Gioja en su momento es que tenemos que tratar de hacer cada vez más compleja la matriz productiva de San Juan. Es decir, cada vez más actividades que se deben realizar cada vez mejor, según cada mercado. Incorporando dos elementos fundamentales. Primero, la visión del mercado: tenemos que tener en claro a quién le vamos a vender lo que producimos para saber cómo tenemos que producirlo. Segundo, la calidad. Hay que ir incorporando más y más calidad en los distintos procesos.
¿En base a qué perfil?
En un diagnóstico muy general, corroborado en los hechos, San Juan es una provincia que tiene recursos humanos y naturales como para ser muy buena productora de, por ejemplo, olivo, aceite, frutas de carozo, hortalizas, semillas, todas relacionadas con la agroindustria. Pero esas ventajas no se traducían de la misma manera para el eslabón primario que para el secundario. Producimos muy bien, pero industrializamos menos y no con toda la potencialidad que podríamos tener. Y vendemos poco. Por eso el norte era agregar valor en cada una de las etapas de manera que seamos los propios sanjuaninos los que podamos aprovechar las ventajas de industrializar y comercializar mejor vendiendo a diferentes mercados. Porque también es importante tener una estrategia de diversificación de riesgos. No podemos depender de un sólo mercado y quedar atados a su suerte.
¿Cómo comienza el crecimiento económico?
Con la inversión, por eso hay que sostener los procesos de inversión. Ese es uno de los pilares en lo que se ha hecho en estos últimos años. Posibilitar en forma conjunta, entre la Provincia y el BID, procesos de inversión de largo plazo. El sistema financiero argentino, en general, es problemático en cuanto al financiamiento de la producción, porque se fondea a través de instrumentos de corto plazo, como plazos fijos y depósitos. Por eso surge un descalce con los créditos para el sector productivo que necesitan ser a largo plazo. Eso es algo que teníamos claro desde un principio.
¿Cómo se superó ese escollo?
Lo que planteamos a través de nuestro sistema fue un fondeo para el sistema financiero aportado por la Provincia, el BID Y el Banco Central como organismo regulador muy respetado por los bancos. De este modo tratamos de alargar los plazos y bajar las tasas. Por un lado, compartimos riesgos porque como Provincia nos endeudamos en dólares, a tasas mucho más bajas que las del mercado, y prestando en pesos. Y el sistema financiero asume el riesgo por el crédito final que otorga. Es decir, si el que toma el crédito no le paga al banco, la Provincia, a través del Banco Central, igual le cobra al banco. La Provincia no tiene riesgos de incobrabilidad, por lo que nos manejamos con márgenes de seguridad bastante importantes desde el punto de vista fiscal. Muchas veces se plantea que cuando el Estado otorga créditos, es muy mal cobrador. De esta manera, tenemos un sistema sumamente transparente. Lo que también posibilitó estirar los plazos hasta 15 años, mientras que en el resto del país llegan hasta los 5 años.
¿Cuánto se ha colocado en créditos en estos años?
Hasta la fecha, 95 millones de pesos distribuidos entre 150 pymes, lo que no es poco, hasta última subasta, la anterior a la actual. Ya hemos realizado seis subastas. Cada tanto, como Estado, colocamos una masa de dinero que es subastada al sector financiero instalado en la provincia, que son los que terminan otorgando el crédito al tomador final. Como todavía no hemos cerrado la sexta subasta, todavía no sabemos el monto total de créditos otorgados. Pero según las previsiones, las pymes beneficiadas van a se más de 170.
¿Cuál es prioritario, el mercado local o el externo?
Nuestra visión es que tenemos que priorizar todos los nichos de mercado que encontremos. Tenemos un sector agroindustrial bastante fuerte y diversificado, que tiene muy buen efecto en la generación de empleo. Un sector textil que los propios sanjuaninos desconocemos. A eso se suman plantas químicas, papeleras, de medicamentos, de autopartes. Industrialmente, estamos muy diversificados, lo que es un punto a favor muy importante. Hablando del sector agroindustrial, tenemos que priorizar tanto el mercado interno como el externo, donde se encuentran nuestros nichos. Como es el caso del vino común, que mueve enormes volúmenes, si bien ha perdido espacio ante otras bebidas. Por eso no podemos soslayarlo y es un ejemplo del avance en ese sector. Si comparamos el vino en cajita de hace diez años con el actual, vemos un salto de calidad muy importante.
Ya que me dio un ejemplo en el mercado local, dígame otro en el mercado externo.
La provincia, por ejemplo, exporta mucho zapallo a mercados europeos, fundamentalmente al británico, que es sumamente exigente. La cantidad de normas y regulaciones que tiene que cumplir un producto para ingresar allí son muchísimas. No cumplirlas puede ser muy perjudicial económicamente para el propio productor. Por eso el trabajo de agregar calidad es de año a año. Este año será una determinada cantidad de productores los que pueden cumplir con las exigencias. En base a buenos resultados, se irán incorporando de a poco otros, que empiezan a tomar conciencia de trabajar mejor en la búsqueda de mercados externos, porque el mercado interno no paga lo mismo por ese producto.

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