Heathrow y Fráncfort incrementaron el número de operaciones aéreas
Heathrow, el aeropuerto internacional más transitado del mundo, y el de Fráncfort, el mayor del continente europeo, anunciaron ayer que las operaciones estaban volviendo a la normalidad, luego de sufrir graves interrupciones a lo largo de la semana.
El aeropuerto de Heathrow, en las afueras de Londres, autorizó ayer la partida de centenares de aviones, mientras decenas de trabajadores continuaban sus esfuerzos bajo temperaturas glaciales para remover el hielo de las pistas y de los fuselajes de las aeronaves.
Sin embargo, el itinerario de vuelos seguían siendo limitado. Heathrow reabrió su segunda pista de aterrizaje anteanoche, pero a los viajeros se les seguía recomendando que verificaran con sus aerolíneas antes de dirigirse al aeropuerto.
"La pista sur de Heathrow está ahora abierta. Las aerolíneas están actualmente operando en un programa significativamente reducido mientras vuelven a poner en posición a sus aeronaves y tripulantes desviados", dijo el operador del aeropuerto BAA, propiedad de la española Ferrovial.
El presidente de la junta directiva de BAA, Colin Matthews, anunció ayer que renunciaría a su bonificación anual tras las duras críticas recibidas por pasajeros varados, políticos y sindicatos.
British Airways, en tanto, anunció que, en línea con una normativa de BAA, operaría sólo un tercio de su programa normal en Heathrow hasta las 6 (hora local) de hoy.
Mejoras en Fráncfort
El aeropuerto de Fráncfort, en Alemania, dijo que los horarios seguían demorados mientras trataban de volver a la normalidad después de varios días de retrasos generalizados debido al clima invernal. Cerca de 70 vuelos fueron cancelados ayer sobre un total de unos 1300 diarios, una notable mejoría respecto de las 550 cancelaciones que hubo anteayer.
Los vuelos desde y hacia Fráncfort se reanudaron en la mañana de anteayer, después de que el aeropuerto permaneciera cerrado por varias horas durante la noche.
La aerolínea alemana Lufthansa dijo que la situación en Fráncfort "está regresando gradualmente a la normalidad" y que veía "buenas posibilidades de un regreso a las operaciones de vuelos normales".
En este contexto, el gobierno francés informó que el 15% de los vuelos fueron cancelados ayer en el aeropuerto Charles de Gaulle, de París, debido a la inclemencia del tiempo, que ponía en riesgo la seguridad de algunos servicios.
Eurostar, que brinda transporte ferroviario entre Inglaterra, Francia y Bélgica, dijo que sus rutas operaban de manera casi normal.
En tanto, las temperaturas glaciales continuaron ayer afectando a Europa. En Dinamarca, el frío fue el más extremo en 29 años, con una temperatura de 22,5 grados bajo cero en la localidad de Holbaek, a 65 kilómetros al oeste de Copenhague. Sin embargo, en el aeropuerto internacional de la capital danesa se tenía previsto normalidad en los vuelos.
Los servicios meteorológicos anunciaban nuevas nevadas para Inglaterra y Gales, aunque no en Londres, donde las temperaturas se moderaron ligeramente, dando esperanza a que la nieve y el hielo se derritan pronto.
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