Ley de Lemas: Una norma que genera notorias distorsiones

Ley de Lemas: Una norma que genera notorias distorsiones
Entre muchas de las críticas en su abierto enfrentamiento con la casa rosada, el gobernador de Santa Cruz, Daniel Peralta, manifestó su deseo de derogar la ley de lemas vigente en su provincia.

Esta nueva avanzada de Peralta, pone nuevamente en discusión la validez de una ley que pocas provincias utilizan y que contempla que varios candidatos a un cargo -de un mismo partido o coalición de partidos- puedan presentarse por distintos sublemas y bajo un mismo lema. El sublema más votado sumará como propios los sufragios cosechados por el resto de los postulantes.

La variante electoral puede generar notorias distorsiones, como por caso el hecho de que el candidato más votado termine cayendo ante otro (de otro lema) que cosechó menos sufragios pero que se vio beneficiado por la performance de su partido o lema, con la consiguiente merma en su legitimidad.

La vigencia de esa alquimia fue clave para la permanencia del kirchnerismo en el poder santacruceño durante los últimos 20 años. En esa provincia rige para los cargos de legisladores, intendentes y concejales, pero no para gobernador.

En este marco, la pretensión peraltista apunta al retorno de las internas partidarias para definir candidatos, un escenario que hace cerca de 20 años no se da en el peronismo, para abrir el juego hacia figuras que no comulgan con el ultrakirchnerismo.

Las semejanzas son odiosas, pero la provincia de Formosa este sistema, casi “calcado” de la realidad santacruceña, tiene vigencia electoral desde el año 1987.

Ya en 1995, una década atrás, en once distritos nacionales regía este sistema para la elección de Gobernador, pero paulatinamente fue perdiendo vigencia.

Mientras en 1995 once distritos fueron a elecciones de Gobernador con este sistema, diez años más tarde, en 2005, sólo mantenía vigencia en dos (Formosa y La Rioja). Luego en las elecciones del año 2011 en Formosa, la ley fue parcialmente derogada para los cargos de Gobernador y Vicegobernador y actualmente sólo persiste en cuatro provincias: Formosa, La Rioja, Santiago del Estero y Santa Cruz.

El sistema de Lemas fue utilizado por el peronismo, para resolver sus internas evitando con el mismo en los años ochenta y noventa, que el partido de dividiera en varios distritos.

Además, este sistema evitaba que los perdedores en las internas dejaran de votar por el partido, optando por otras fuerzas.

Pero es un sistema que complicó a dos factores imprescindibles para la democracia de nuestro país: a la representatividad y a la gobernabilidad.

Que quien no fuera el candidato más votado llegara a la gobernación, resultaba un tanto incomprensible para los votantes y ello afectaba la representatividad.

Cada partido político constituye un Lema

Todas las fracciones internas de ese partido pueden presentarse a elecciones con candidatos propios, los cuales vienen a constituir los denominados Sublemas.

El total de votos que se adjudica cada partido político (Lema), corresponde a la suma de los votos que hayan recibido todos los Sublemas de ese partido o lema. Esto determina el número de cargos que obtiene ese lema.

La asignación de cargos (salvo que se dispute uno sólo, como por ejemplo el titular del Poder Ejecutivo nacional, provincial o municipal) se distribuye en forma proporcional a los votos obtenidos por los Sublemas.

La asignación de bancas se realiza a través del sistema D’Hont de representación proporcional.

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