El titular del Instituto de Vivienda de la Ciudad, Omar Abboud, se refirió a la fuerte demanda habitacional que registra Buenos Aires y a las obras en marcha que tiene a cargo el organismo que dirige. También se defendió de las críticas que apuntan a la subejecución presupuestaria: “el gobierno de Macri ya entregó 1600 viviendas”.
Omar Abboud es peronista, porteño y musulmán. En la gestión macrista, se desempeñó primero como director de la Corporación del Sur y desde hace diez meses, se encuentra al frente del Instituto de Vivienda de la Ciudad (IVC), uno d elos cargos más complicados de la administración porteña.
En su muy austero despacho -y un tanto deteriorado-, ubicado en el enorme edificio conocido como Mercado del Plata que pide hace años una renovación integral, aceptó diálogarar con LPO, en la mañana caliente del viernes, cuando sus dos celulares le ardían d ellamados por el conflicto en el Parque Indoamericano.
En su oficina no hay ninguna referencia al PRO y si dos fotos de Juan Domingo Péron -la clásica del caballo pinto y una muy poco conocida de un Perón gardeliano hablando por un micrófono de radio-. Junto a ella un escudo que lo conecta directamente con Macri, en dorado el emblema de Boca Juniors. "¿Te hace mal, lo corremos de la foto?", bromea, pero se le nota la tensión que en los últimos días atraviesa a todo la gestión macrista.
Habitualemente reacio a conceder entrevistas, Abboud entendió que la crisis del Indoamericano que puso en cuestión la política de vivienda macrista, ameritaba que diera el reportaje.
Esta semana, LPO habló con el ex legislador Facundo Di Filippo, quien denunció que con la gestión de este gobierno el presupuesto para vivienda bajó. En 2007 representaba el 3,4% del total de la recaudación; en 2008, el 3,2%; en 2009, el 3%, y en 2010, el 2,4%. Y además que en los primeros nueve meses de este año se ejecutó sólo el 16,8%.
En realidad, las partidas que tienen que ver con vivienda en la Ciudad de Buenos Aires tienen un ámbito de reparto. Es decir, no sólo el IVC ejecuta políticas relacionadas con este tema.
Desde el 2007, existen otros dos organismos que también están a cargo, que son la Corporación del Sur y la Unidad de Gestión e Intervención Social (UGIS). De hecho, el IVC no se ocupa de las villas. Trabaja por mandas en la Corporación del Sur, que ahora tiene a su cargo la construcción de 520 viviendas.
Pero el déficit habitacional global de la Ciudad se contradice con esta desinversión.
Es que hubo un cambio conceptual. Antiguamente se proponía una solución que era el “esponjamiento”, que consistía en construir edificios, llevar a la gente que intrusaba un predio a esas nuevas edificaciones, liberar el terreno y volver a construir. Pero este sistema no ha dado buenos resultados.
¿Por qué fracasó?
Por lo que tardan las construcciones en desarrollarse, cuando vas a sacar la gente de una manzana, el número de gente ya se duplicó. Siempre estás atrás de un círculo muy complejo. Hay muchos ejemplos; ha ocurrido en la villa 17 y en manzanas de la villa 3. Cuando llega el Estado con la vivienda, la población de esa cuadra ya se duplicó. Entonces, en ese sentido, la visión que se tomó en esta gestión copió al modelo brasileño.
¿Cuál es este modelo?
El de tratar de abrir calles, construir viviendas para reposición, producto de esa apertura de calles, y realizar obras de infraestructura y equipamiento.
Para nosotros, la última parte del Pro Sur Habitat consiste en entregar las escrituras a los habitantes de las villas, que es un reclamo histórico porque la escritura, en una casa de una villa que esta consolidada implica una cuestión de identidad; incluso para conseguir trabajo. No es lo mismo decir “vivo en la manzana” tal que en una calle, con un número. Este es nuestro gran objetivo.
Con respecto a las obras que tiene el IVC en ejecución; hay que ser sincero, hay obras paradas que ahora estamos poniendo en marcha. Hay obras que continúan en su avance como las de Madres de Plaza de Mayo de Piletones, y una obra más grande en Castañares, que se hace a través del IVC y con fondos nacionales.
¿Esa es la vivienda que los vecinos de Villa Soldate denunciaron que se querían intrusar y desataron uno de los enfrentamientos?
Esa es una, pero en realidad de lo que se quejaban los vecinos es de la posibilidad de que ingresaran a una obra que se entregó este año: las Torres del Parque Avellaneda, que son 244 viviendas.
Estas torres las contruyó el IVC, en convenio con cooperativas de Prefectura y Policía Federal. Se iniciaron en 2007 y se terminaron ahora.
Los números del macrismo
¿Cuál es su respuesta respecto de la caída del presupuesto?
Si lo dice el diputado Di Filippo, respecto de años anteriores yo no tengo exactamente los números. Pero lo cierto es que este año pedimos un aumento sensible para poder terminar las obras en marcha. En la Legislatura defendimos un presupuesto con un incremento de casi un 70 por ciento.
¿Y sobre la denuncia subejecución del 17 por ciento?
Aquí está la visión particular. Es cierto que en algunas partidas no se llegó a la ejecución completa porque los procesos licitatorios tuvieron un grado de lentitud. Pero de ninguna manera estamos hablando de esos valores.
¿Cómo responde el macrismo a la denuncia de que en toda su gestión sólo se hicieron 350 viviendas?
No es así. Solamente de la Corporación del Sur tenemos 520 construidas. En Cruz y Lacarra. En Riestra y Portela, 33 de un lado y 170 del otro. Se concluyeron en 2008 viviendas en la villa 3 y la villa 17, obras que se habían comenzado en una gestión anterior. Se terminó la torre San Jorge, conjuntamente con la Subsecretaría de Vivienda de Nación y el Banco Ciudad. Se terminaron las torres de Parque Avellaneda, las dos etapas, en total se entregaron ahí 488 viviendas.
En concreto, ¿cuántas viviendas se entregaron en el gobierno de Macri?
Hemos entregado entre 1600 y 1700 viviendas.
Telerman dijo que en su mandato de un año y medio se hicieron 3000.
No tengo los números de cuántas viviendas se construyeron durante su gobierno.
Telerman también dijo que en la Ciudad se podrían construir 5000 viviendas por año.
Es muy aventurado arriesgar un número. Los procesos licitatorios son lentos. El tema que tiene la Ciudad no es solamente un problema de tierras. Aquí también interactúa el mercado.
En la Ciudad de Buenos Aires se construye y se vende a valores altísimos de mercado en zonas, que hace 20 o 10 años atrás, nadie podía pensar que podía llegar a costar 1900 o 2200 dólares el metro cuadrado.
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Abboud, en su despacho.
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¿La burbuja inmobiliaria impacta también en este sentido?
Si, porque le da otro valor a la tierra. La incidencia de valor tierra en la Ciudad viene creciendo y va a aseguir creciendo.
Los extranjeros
¿Qué me dice de ese reclamo de algunos vecinos que dicen que el IVC le da la vivienda a los extranjeros? ¿Es posible que una persona indocumentada reciba una vivienda?
Para recibir vivienda, en el marco del IVC, una persona tiene que cumplir una serie de normas, y entre ellas, tiene que tener DNI. Para acceder a subsidios en la Ciudad lo mismo. Puede ocurrir que se le otorgue una vivienda, en algunos casos excepcionales, cuando así lo dispone un juez.
¿Qué pasa con la tensión que se genera cuando algunos vecinos se quejan con el sigiente argumento: "a la gente que viola la ley y hace ocupaciones le terminan dando una vivienda y nosotros que tampoco tenemos casa propia, que trabajamos y no intrusamos ningún predio, no nos dan nada"?
Hay que plantearse qué significa emergencia habitacional porque hay diferentes grados de emergencia. Por ejemplo, una persona también se siente presionada por la situación cuando tiene que renovar su contrato de alquiler y el precio sube.
La idea es que el año viene vamos a trabajar apuntando a diferentes sectores, incluyendo a los sectores medios. No sólo en prácticas crediticias sino también estamos trabajando en seguros para ver la posibilidad de que existan pólizas para omitir las garantías. Vamos a ver la viabilidad de este proyecto.
¿El Banco Ciudad otorgaría esos avales?
Estamos viendo cuáles son las mejores propuestas. Con el banco apuntamos a conseguir una buena línea de créditos y nos hemos reunido con varios gremios.
¿Es cierta la cifra que se menciona de medio millón de personas en la Ciudad con problemas habitacionales?
Si se incluye al conjunto de los habitantes de las villas, la cifra puede andar rondando ese número. Pero en situación de calle los números fluctúan desde 2300, 2400 y hay quienes dicen que hay 10 mil o 12 mil.
No parece un problema imposible de solucionar...
No, pero es un problema de arrastre. Son procesos históricos los que contribuyeron a este déficit habitacional, en villas que tienen ya 40 o 50 años desde su conformación. Hay que decir que el proceso de deconstrucción, que consiste en transformar la villa en barrio va a llevar muchas gestiones.
Por eso debe entenderse que la vivienda no es el aspecto social más simple, por el contrario es el más complejo. Por el tiempo que se tarda, por la demanda que existe.
La relación con el gobierno nacional
¿El gobierno de CRistina Kirchner contribuye en algo a paliar el déficit de vivienda de los porteños?
La Nación financia la obra de las Madres, que es de 780 viviendas, en Castañares y General Paz. También trabajamos con el tema CU.MA.R (Cuenca Matanza Riachuelo), tenemos convenios firmados y plazos perentorios para la relocalización de esas personas.
¿Qué pasó con la idea, que se escuchó en algún momento, de que el IVC se convirtiera en un banco hipotecario para la gente de clase media baja?
No. El IVC sigue funcionando con la misma estructura. Se trasladó la emergencia a la UGIS y sigue la Corporación el proceso de urbanización de villas.
El IVC trabaja con fondos nacionales, con fondos del Instituto del Juego, con lo aprobado por la Legislatura y también con algunos bonos, como el FOISO (Fondo de Infraestructura Social) particularmente. Así esta segmentado el presupuesto de este instituto. Pero a veces, el tema de ponerse de acuerdo para el ingreso de esos fondos cuesta un poco.
¿Sirvió esta estrategia de fragmentar la política de vivienda?
Soy un convencido de las visiones integradas. El programa Pro Sur Habitat me parece bueno y trasladar la emergentología a un organismo concreto, como la UGIS, también. Pero es cierto que al trasladar estas competencias, el marco legal todavía es confuso y puede dar lugar a informaciones erróneas. Faltaría un marco de orden legislativo. Parte de la subejecución presupuestara está vinculada a este proceso.
Esta claro que el problema habitacional se ha transformado en un eje de la política de la Ciudad y sin embargo, da la impresión de que desde el gobierno no está jerarquizado el tema, por ejemplo, no hay un ministerio de la Vivienda.
Es verdad, yo hablé en un momento de un cambio de estructura. De hecho el IVC es un instituto como los institutos provinciales. No es directa la relación “inversión-cantidad de viviendas construidas” porque hay complejos habitacionales con deterioros altos y también hay que invertir ahí, en esas construcciones deterioradas como las del barrio Piedra Buena o algunos edificios de Soldati.
Cuando mira lo que ocurrió en estos días en Soldati ¿Qué cree que habría que cambiar para no ir siempre detrás de los acontecimientos?
Solidificar mecanismos de contención. También blanquear este lema de “vivienda digna ya” porque es un paradigma engañoso. Puede servir en términos de un discurso pero la realidad es superior a la idea. No se resuelve con tomas como la del parque Indoamericano.
Al contrario, las tomas crean más marginalidad porque si ahora se asienta una villa en el Indoamericano, se va a producir un largo cordón de villas que arrancaría en Piletones y terminaría en la villa 20. Además, estamos hablando de espacio público, porque esa zona tiene status de plaza.
Está claro que esto no es un problema de oficialismo u oposición. El problema va a permanecer independientemente del gobierno que esté a cargo. Pero también hay que tener en cuenta las posibilidades reales. Es decir, definir un parámetro de lo que implica la vivienda social.

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