Por unanimidad, se aprobó esta tarde una ley que lleva el valor del voto de 0.5 a 1.7 unidades fijas. De esta manera, también se aumentan de modo proporcional los fondos públicos para la campaña. Más allá del acuerdo, los partidos más pequeños temen que el PRO demore su reglamentación y se beneficie con esta norma.
“Es esto o la mafia de los medicamentos”, precisó enfático el presidente del bloque de la Coalición Cívica, Fernando Sánchez, tras la aprobación de una ley que prácticamente, triplica los fondos de campaña en la Ciudad de Buenos Aires. Es que el proyecto de su autoría –también suscripto por Álvaro González, de PRO; Fabio Basteiro, de Proyecto Sur, y Eduardo Epzsteyn, del ibarrismo–, logró hoy la sanción, con el voto unánime.
En síntesis, el texto aprobado incrementa de 0.50 a 1.70 Unidades Fijas (fijada en 1 peso cada una) el valor de cada voto porteño. Así es como también aumenta el límite máximo de gastos de campaña -el tope del gasto pasaría ahora a ser de 10.500.000 pesos- porque la Ley Electoral establece que sólo se autoriza a gastar en campaña la suma resultante del valor del voto multiplicado por el número de electores empadronados.
“Aquel que crea que está mal destinar recursos al sostenimiento y crecimiento de los partidos políticos, quiere una democracia raquítica o dependiente de los intereses particulares o corporativos”, aseguró Sánchez. Desde la Coalición Cívica y Proyecto Sur argumentaron también que el monto no se actualiza desde 1999 y que busca, sobre todo, beneficiar a los partidos que no se solventan con “fondos espurios”.
El único legislador que días atrás se mostró disgustado con este proyecto fue el diputado Diego Kravetz (bloque Peronista): “Me parece un despropósito triplicar la plata para los partidos, es un proyecto que presentan Proyecto Sur y la Coalición Cívica para tener más dinero, nosotros no lo vamos a apoyar”, había asegurado.
Según la norma sancionada, los montos se distribuirán según el número de votos obtenidos en la última elección por cada fuerza, mientras que el remanente se repartirá en partes iguales entre las que se inscriban para los comicios de 10 de julio. En el caso de las fuerzas que no participaron de la última elección, se establece que recibirán lo mismo que aquel partido que menos votos obtuvo.
Por los pasillos de la Legislatura, legisladores de partidos minoritarios conjeturaban hoy que el PRO puede aprovecharse de esta ley si no la reglamenta pronto. Es que son los partidos chicos a quienes más les urge contar con los fondos, mientras que el oficialismo porteño no tiene problemas de financiación y a su vez, se beneficia con esta ley, porque de este modo, ve casi triplicarse el valor autorizado de gastos para su campaña, aunque se reglamente en el segundo semestre.



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