Se encuentra en tratamiento parlamentario un proyecto de ley impulsado por la legisladora alperovista, Carolina Vargas Aignasse, en donde se establece reconocer a la infertilidad como una enfermedad.
En el articulado de la normativa se indica que entre los objetivos de la misma se encuentra la de promover la planificación y desarrollo familiar y la cobertura razonable de Técnicas de Reproducción Humana Asistida por el Estado Provincial a través de sus establecimientos médico asistenciales, Obras Sociales, Prepagas, y el Subsidio de Salud.
También busca regular la aplicación de las técnicas de reproducción, donación, utilización y crio preservación de células germinales y embriones con fines de reproducción humana asistida. Finalmente, se sugiere regular, controlar y supervisar el funcionamiento de los establecimientos médico asistenciales públicos y privados donde se llevan a cabo estos tratamientos.
Entre los fundamentos expuestos por la parlamentaria justicialista y destacados por el portal desdelasbancas.com.ar, se sostiene que "los tratamientos de fertilización asistida son la única esperanza para aquellas parejas que no pueden tener hijos de forma convencional y el objetivo de esta ley es que todas las parejas que presenten este problema y que tengan o no algún tipo de cobertura medico asistencial, puedan acceder a estos tratamientos que en la actualidad son de un costo elevado".
A su vez, se consigna en la iniciativa (que se encuentra en análisis en la Comisión de Salud de la Legislatura) que frente a la utilización frecuente de las técnicas de reproducción humana asistida (T.R.H.A.) que desde hace tiempo se llevan a cabo en nuestra provincia, con los problemas de índole ética y jurídica que ello conlleva, se hace imprescindible y necesario que el derecho se haga presente mediante una regulación que fije el marco de lo ético y jurídicamente admisible, teniendo presente los principios y valores fundamentales acordes a la moral y las buenas costumbres, tal como lo establece la Constitución Nacional. "Las parejas que tienen el sueño de ser padres y que no lo logran de forma natural, se encuentran en un estado de vulnerabilidad. Por ello es importante una regulación clara en la materia que permita planificar y evite crearles a estas parejas falsas expectativas y ansiedad, ya que el fracaso también está estipulado. y peor aún, en aquellos casos donde se suma a la frustración que este proceso implica, la carencia del factor económico, ya que estos tratamientos no están al alcance de cualquiera por su elevado costo", concluyó Vargas Aignasse.

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