Legalidad y derecho al uso de la hoja de coca

Nimia Apaza opina sobre la importancia de sostener la herencia o patrimonio cultural de los pueblos originarios.
La hoja de coca cumple un rol importante en la espiritualidad de los pueblos originarios, los amautas, yatiris, médicos tradicionales "leen" en las hojas de la coca el futuro de la comunidad, de una persona, ellas indican el camino a seguir en cada caso.

Esta cosmovisión se ha transmitido de generación en generación. La coca es partícipe obligada en las ceremonias a la Madre Tierra, para cuando se inician las siembras, o las cosechas, cuando se señalan los animales, llamas, ovejas o cabras, o se agradece lo recibido durante el año el martes de carnaval, o cuando se "challan" las casas, o se inician nuevos trabajos comunitarios, etc. El coqueo es una tradición ancestral de los pueblos originarios de los Andes, que consiste en sacar el jugo a las hojas de coca en la boca, generalmente sin masticarlas (pijchar) mientras se trabaja, porque es nutritiva y da fortaleza a quien coquea, ayuda a la digestión, y en los caminos de los cerros, ayuda a las personas para no sufrir el "apunamiento" o mal de altura, y se ofrenda las hojas enteras a la Madre Tierra Pachamama. Se trata de una tradición cultural ancestral porque la coca es sagrada para nuestra gente.

Se debe destacar que existe una gran ignorancia de la gente que no es de esta zona porque confunden coca con cocaína, la cocaína es un producto que se extrae de la coca mediante procedimientos químicos, y se requiere grandes cantidades para un gramo de droga, y el consumo es de los países "desarrollados" y fundamentalmente de Estados Unidos.

Invasión de soberanía

Por eso cuando la Junta Internacional de Fiscalización de Estupefacientes (JIFE), uno de los organismos de Naciones Unidas, en su Informe Anual pretende que nuestro país modifique su legislación en base al Convenio suscripto sobre el tema, está invadiendo la soberanía de nuestro país, porque desconoce que el uso de los pueblos indígenas de la coca nada tiene que ver con los estupefacientes, y el Art.15 de la Ley Nacional Nº 23737 de tenencia y tráfico de estupefacientes de 1989. Esta norma fue conseguida por los diputados jujeños Enrique Paz y David Jorge Casas, luego de que el entonces juez federal de nuestra Provincia, doctor Hugo Mezzena dictó un fallo ejemplar que reconocía que la práctica del coqueo no era delito, y destacaba que se trataba de una práctica cultural reconocida y aceptada socialmente. (Nimia Ana Apaza es presidente del Instituto de Derecho Positivo Indígena del Colegio de Abogados de Jujuy”

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