Así se desprende de la única medición privada del índice de precios al consumidor en Mendoza.
En el listado de aumentos de precios figuran los combustibles, indumentaria, frutas, verduras, artículos de tocador y limpieza, varios productos de la familia de los lácteos, pastas, cereales, harina leudante, café, aceite girasol, medicamentos y yerba mate.
Concretamente los productos que traccionaron el incremento del IPC fueron los lácteos (17%), frutas y verduras (16%), artículos de tocador y limpieza del hogar 14% y juguetes 11%.
Que los lácteos hayan sido los productos que más subieron es importante debido a que varios de esos artículos son considerados "básicos" para la canasta familiar. Aumentaron los quesos magros, la leche larga vida, los yogures y el queso rallado.
Al respecto, el director de la investigación y de la consultora mendocina Evaluecon, José Vargas, explicó que la leche en sachet supera los $ 7,50 y hay un claro desfasaje con el $ 1,60 que se le paga al tambero.
"Hay un costo adicional de 30% que se lo lleva el comercializador del producto por sólo ponerlo en la góndola. Hay algo de verdad cuando se dice que son los grandes comercios los que suben los precios", dijo Vargas.
Aunque declara que sumando el costo del industrial y el transporte "pagamos un valor muy alto por este producto". Al respecto agregó que los tamberos están pidiéndole subsidios al gobierno por el déficit que tienen en el sector.
Análisis de las subas
Al empezar el año 2013, el índice de inflación tocó el 2%. El Gobierno nacional reaccionó rápidamente y llamó a un congelamiento total de precios a partir de febrero.
"Se desplomó parcialmente en marzo; en abril se dispararon otra vez los precios y ya en junio adoptaron la medida de congelar 500 productos", explica en detalle Vargas.
Las críticas que le hacen a este congelamiento seleccionado es que sólo unos 50 ó 60 artículos del total son de máxima necesidad para las familias. El resto de los artículos, en un 90%, "se compran una vez por año y no son de consumo periódico", analiza el economista y aclara que "esta es la razón por la que el congelamiento no ha dado buenos resultados".
En agosto se sumaron los aumentos de los combustibles (3%) y el impacto del Día del Niño en los presupuestos familiares.
En cuanto al congelamiento como herramienta antiinflacionaria, el economista Vargas señaló que con el tiempo "esta medida se fue diluyendo y el problema estructural no dio soluciones. Al contrario, profundizó la inflación aún más".
El IPC acumulado de los últimos 12 meses es de 26,97% mientras que el acumulado del año (8 meses) es de 19,16%.
El pronóstico del IPC para el año 2013 se incrementó unos puntos y en la observación de Vargas se movió de 25% a 27%-28%.
Este esquema recrudece la situación a futuro de los precios y la relación con el salario. "Estamos en un círculo que hay que frenar", indicó el director de Evaluecon.
En la actualidad, y según sus mediciones de precios, un salario familiar (para una familia tipo de 2 cónyuges y dos hijos) por debajo de los $ 7.500 es considerado el piso del ingreso: "bajos recursos". Mientras que se considera un ingreso de clase media entre $ 7.500 y $ 9 mil; clase media alta entre $ 9 mil y $ 15 mil y más de $ 15 mil, clase alta.
Juguetes en suba
Entre el año pasado y 2013, el precio de los juguetes creció hasta un 30%.
"Algunos comerciantes tenían algunos juguetes importados en stock, los últimos (por el cierre de importación) y los vendieron más caros", sostiene Marta Rizzo, de Defensa del Consumidor de la Municipalidad de Luján de Cuyo, quien agrega que además tienen un envoltorio que "confunde mucho al consumidor", ya que son pura caja de cartón y el juguete es pequeño. Para Vargas, los juguetes que más aumentaron fueron los electrónicos.
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