Lavado: Río Cuarto, uno de los destinos del avión que usó De la Sota

Lo dio a conocer el oficialismo en la Legislatura, sobre datos de la empresa Baires Fly, implicada en el escándalo de los Lecor en 2002. Hay un pacto de confidencialidad con la Provincia que sería ilegal

El escándalo por el uso “confidencial” de un jet contratado por la Provincia, que disparó sospechas de corrupción y lavado de dinero, toca a Río Cuarto. Es que el último destino conocido de la aeronave fue nuestra ciudad. Así lo informó el oficialismo en la Legislatura, y lo confirmó luego la firma en cuestión, Baires Fly. Para Ricardo Fonseca, legislador del Frente Cívico, la falta de respuestas convincentes de parte del Gobierno aumentan las sospechas. Además, recordó un antecedente significativo: se trata de la misma empresa que estuvo implicada en el escándalo de los Lecor en 2002.

La gran repercusión del caso del avión privado que contrató el gobierno provincial, en un marco de absoluto secreto, obligó tanto al oficialismo como a la firma a revelar algunos detalles sobre los viajes que hizo con el Lear Jet de Baires Fly.

Según informó en la Unicameral el oficialismo, la nave -que salió de Córdoba capital- iba regularmente a Buenos Aires y finalmente recalaba en Río Cuarto. “El miembro informante de Unión Por Córdoba dio a conocer el miércoles, luego del debate legislativo, que el avión hacía la ruta Córdoba- Buenos Aires-Río Cuarto”, señaló Ricardo Fonseca, vicepresidente del bloque de legisladores del Frente Cívico. Fonseca agregó que, un día después, la propia Baires Fly no sólo corroboró ese dato sino que además admitió un viaje a Brasil.

“Si salió del país -con las dudas que genera el pacto de confidencialidad-, podemos decir que la versión periodística (del programa ADN de Canal 10 de Córdoba) de que viajó a paraísos fiscales como las islas de Noruega, Uruguay o Paraguay es absolutamente comprobable”, aseguró el parlamentario.

Vale tener en cuenta que, presumiblemente, estos detalles no se hubieran dado a conocer sin la intensa presión de la opinión pública. De hecho, el contrato entre la Provincia y baires Fly contiene una clásula que establece un criterio de confidencialidad por el cual la empresa se compromete a no hacer pública ninguna información sobre los viajes.

Según explicó Fonseca, la operatoria incluía otros recaudos para “preservar” la confidencialidad. El legislador sostuvo que los viajes al exterior se habrían realizado “eludiendo el trámite de migración en Córdoba para evitar que se conozca quiénes viajaban o cuál era la ruta”. En cambio, habrían cumplimentado ese trámite en Bariloche, Misiones o Formosa.

Además, el funcionario señaló que, en el orden interno, existe un acuerdo entre la Dirección de Información Aeronáutica para que el avión de Baires Fly pueda guardarse en un hangar sin revelar las identidades de quiénes viajaron en vuelos de cabotaje.

“Por lo que hemos podido averiguar, allí han viajado artistas, periodistas, deportistas, modelos y cuarteteros que lo hicieron con fondos del erario público”, agregó.

“Todo el contrato es irregular e inconstitucional”, afirmó Fonseca. Y continuó: “Es cierto que la empresa puede admitir un pacto de confidencialidad con los clientes. Pero en este caso el cliente es el Estado, y no puede ampararse en esto, porque se supone que sus actos son públicos, de acuerdo al artículo 15 de la Constitución de la provincia de Córdoba”.

Además, recordó que presentaron un pedido de informes por el caso, el 26 de noviembre del 2012, pero hasta hoy no fue respondido.

“Si hay un pacto de confidencialidad, la cuestión es por qué existe, qué tiene que esconder el Gobierno de Córdoba, por qué el gobernador tiene que salir a desmentirlo dos veces”, sostiene Fonseca. Además, señaló que el De la Sota debería limitarse a responder y no negar la existencia de este acuerdo, que es “absolutamente comprobable a través del contrato que se firmó con Baires Fly”.

-¿Este es un caso de corrupción?

-El gobernador dijo que le da asco la corrupción, y que nadie va preso. También a nosotros nos da asco la corrupción en Córdoba, donde tampoco nadie va preso, porque en el Fuero Penal Económico hay jueces que son cadetes al servicio del gobierno provincial. Es la misma sospecha que el gobernador instala sobre la democratización de la Justicia. Aquí se implementó la emergencia judicial, que creó una comisión asesora e hizo ingresar en el Ministerio Público toda la ingeniería de fiscales que le permiten que ninguno de sus funcionarios sea juzgado, a pesar de que hay hechos de corrupción probados en su contra, con pedido de elevación a juicio oral.

Aunque el caso resuena ahora, es inevitable vincularlo con otro escándalo en el pasado. Baires Fly es la misma empresa que había contratado Olga Riutort en 2002 para traer un elevado monto de billetes de Lecor sin declarar, directamente desde la imprenta en Chile.

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