El busto dedicado en la plaza de Uquía al coronel Juan Cáceres –héroe de la Guerra de la Independencia- no tiene nombre ni ninguna referencia escrita que identifique al patriota.
Cáceres, hijo de Humahuaca, luchó junto al general Manuel Belgrano contra los ejércitos realistas que invadieron el actual territorio de Jujuy, Salta y Tucumán con el objeto de sofocar el movimiento revolucionario de 1810. También integró las fuerzas al mando del coronel Dorrego que protegieron la retirada de las tropas patriotas a comienzos de 1814, tras los desastres de Vilcapugio y Ayohúma, y fue parte de las partidas que dirigidas por el general Güemes enfrentaron a los soldados del Rey de España en la célebre “Guerra Gaucha”, cuando Jujuy y Salta quedaron solas para defender a las Provincias Unidas del Río de la Plata de las arremetidas absolutistas.
Invisibilizado por la historia, el coronel Cáceres –como ocurre con casi todos los patriotas jujeños que hace doscientos años lucharon por la independencia y la libertad de nuestro país- parece cargar con el karma del olvido de las nuevas generaciones. Esa es la conclusión que provoca observar la triste imagen del busto colocado en la plaza de Uquía, donde ningún nombre identifica al guerrero humahuaqueño ni se exhibe referencia histórica alguna sobre las luchas que lo hacen merecedor del reconocimiento de la posteridad.
El 20 de marzo próximo se cumplirán 152 años de la muerte del coronel, ocasión para reparar esta dolorosa ingratitud.
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