El FrePam interpretó que el jefe comunal se sumó a la normativa que permite a Santa Rosa acceder a nuevos fondos a partir de que los concejales pidieron una sesión extraordinaria para apurar la adhesión.
Larrañaga actuó sin alto perfil, pero ya había dado a entender que sumaría a la capital provincial a esa legislación que se hizo realidad a partir de una sociedad política entre el vernismo y el Frente Pampeano.
El Frente Pampeano pretendió presentar la situación como una consecuencia del pedido de sesión extraordinario que hizo ese espacio político, justamente para pedir la adhesión (lo cual también era meter una cuña política entre Larrañaga, el resto de los intendentes y el gobernador Oscar Mario Jorge).
La ley fue aprobada pese a la resistencia del Ejecutivo provincial. Y a partir de esa pelea, jefes comunales del peronismo se alinearon con Jorge y dieron a entender que no se adherirían a la normativa. Al final, un arreglo entre el gobernador y los diputados vernistas generaría una salida diferente.
Pero mientras tanto, Larrañaga adhirió: el 30 de enero emitió la resolución, el 4 de febrero elevó al Concejo Deliberante el tema y este viernes notificó a la Secretaría de Asuntos Municipales. También es una estrategia que tiene el intendente santarroseño: respaldar al gobernador, alinearse con él y la presidenta, pero al mismo tiempo marcar diferencias en algunas cuestiones y lucir un perfil propio.
Desde el FrePam hicieron su propia interpretación. La concejala Cecilia Roigé planteó: “Aunque desde la Municipalidad de Santa Rosa no ha sido difundido, el intendente adhirió este mediodia a través de una resolución ad referéndum del Concejo Deliberante, a la Ley 2691 de Coparticipación de Regalías Hidrocarburíferas”.
Dijo, en su cuenta de Facebook: “Esto ocurre posteriormente a haberle sido solicitada por el Bloque del Frepam al presidente del Concejo una sesión extraordinaria cuyo único punto era el proyecto que habíamos presentado sabre la adhesión mencionada”.
“Por supuesto luego de la ad referéndum nuestra petición fue rechazada. Da la impresión que el intendente funciona por las presiones ejercidas para que haga lo que se debe hacer. Espero que también reaccione con las verificaciones técnicas de los colectivos”, comparó la edila.
Cuando habló del tema, Larrañaga dijo que los diputados “tendrían que haber consultado antes de hacer la ley”.
Ya en ese momento adelantó la adhesión. “Lo vamos a hacer, como corresponde, porque está vigente la ley”. Lo mismo habían anticipado, de todos modos, otras localidades gobernadas por referentes jorgistas, como Eduardo Castex, Winifreda o Toay.
La ley de regalías, de acuerdo al planteo de Larrañaga, no dejaba salida. “No podemos no hacerlo (adherir). No hacerlo sería un perjuicio para la comuna. Además como dirigente de Santa Rosa, creemos que esta ley pone en riesgo el funcionamiento de la provincia, pone en riesgo los servicios que la provincia tiene que cumplir como educación, salud y seguridad. La plata que tenemos cumple con esos servicios, en Santa Rosa podemos encontrar medicamentos gratis para sus ciudadanos y policía circulando siempre por las calles. Pero esto se verá resentido si se aplica esta ley. La ley votada en la Legislatura no genera recursos propios para sostener la ley de regalías. Todos los intendentes de Compromiso Peronista creemos que es así, vamos a esperar que la Justicia evalúe la presentación y saque una cautelar que frene la ley. Mientras tanto, adherimos”.
Insistió en que “esta ley nos va a dar 1.600.000 pesos por mes y es fundamental contar con recursos para gobernar. Pero cuestionamos, por ejemplo, que el 70 por ciento de esos fondos se deban usar para obra y equipos y el 30 por ciento restante para libre disponibilidad. Si la ley apunta a oxigenar las cuentas de los municipios, sobre todos los chicos, éstos deberían decidir qué hacer con el 100 por ciento. Para obras ya están los fondos de la soja. Pero para los municipios chicos que les digan dónde tienen que ir esos fondos, no tiene sentido. Nos tendrían que haber consultado antes de hacer la ley. En localidades pequeñas la plata es poca y les hacen hacer obras cuando no pueden pagar los sueldos. No solucionamos así los problemas de los intendentes”.


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