Bajo el riguroso sol del verano, centenares de personas se ven obligadas a realizar largas filas para poder acceder a los cajeros automáticos del Banco Macro, entidad que poco honor hace a su slogan “Tu Banco cerca, siempre”.
Las incomodidades se aumentan en el verano debido al sol intenso e inclemente debajo del cual hay que hacer largas filas para poder cobrar, a veces con el alivio transitorio de la sombra de un árbol o de un alero, como sucede en los cajeros de la calle Alvear.
La escena de las inmensas “colas” frente a los cajeros poco se condice con las declaraciones de Milagro Medrano, gerente de Relaciones Institucionales de Macro, quien en el glamoroso banquete de todos los fines de año que ofrece el Banco a políticos y empresarios de primer nivel, se vanaglorió de cómo han crecido y mejorado los servicios en Jujuy.
En varias oportunidades, el problema recaló en la Legislatura, donde diputados presentaron proyectos solicitando al Banco Macro que instale cajeros en distintos lugares de la provincia donde no existían o eran tan pocos que no alcanzaban a satisfacer las demandas, pero la presión legislativa no inquieta a los directivos de la entidad bancaria, que a pesar de disfrutar de los millonarios negocios que le reporta ser el agente financiero del Estado provincial, no parece sentir agradecimiento hacia los jujeños.
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