El operativo contra el mosquito transmisor del dengue comenzó ayer en Rosario, con una jornada de intenso trabajo del personal del municipio en lo que se llamó el Día "D".
Si bien el municipio pretende que toda la ciudad esté informada sobre cómo evitar la proliferación del Aedes aegyptis, las actividades se profundizarán en las zonas donde el año pasado se registraron los primeros casos importados y autóctonos. El objetivo es eliminar la cantidad de criaderos domiciliarios de larvas, ya sea en floreros, tachos, neumáticos, bebederos y tanques de agua. "La tarea esencial del equipo apunta a la descacharrización intensiva, palabra que los rosarinos ya conocen y sobre la que se seguirá insistiendo porque es primordial para evitar que el vector se desarrolle en los domicilios", explicó la directora de Epidemiología, Analía Chumpitaz.
Para llevar la campaña a la práctica, luego del acto de presentación realizado en el club El Porvenir de barrio La Tablada, fueron asignados los equipos formados por personal de todas las áreas y voluntarios capacitados, quienes reparten folletería sobre las medidas preventivas contra el dengue, y transmiten a los vecinos los criterios de identificación de los criaderos de mosquitos y los síntomas a los que se debe estar atentos. Cada equipo sanitario debe realizar una encuesta casa por casa para que los vecinos puedan identificar lo que Chumpitaz llamó los "recipientes clave" que en cada zona pueden estar funcionando como criaderos del Aedes aegyptis; y en función de las respuestas, se proponen medidas específicas.
Desde el municipio remarcaron que la idea "es prevenir ya que no hay vacunas contra la enfermedad". La campaña llegará a todas las escuelas rosarinas para alumnos y padres, porque según Lifschitz "la lucha contra el dengue es cultural, y debe darse en cada casa y en cada barrio".
Los agentes locales de Salud recordaron que entre enero y mayo de este año se confirmaron por laboratorio 107 casos de dengue en Rosario, de los cuales 82 fueron autóctonos y 25 importados. El primero de los autóctonos se registró sobre fines de marzo de 2009. Se teme que con el regreso del calor haya un rebrote.

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