Le alquilaron un terreno al club a cambio de algunas obras. Y luego lo subalquilaron por una fortuna. Ahora tienen que devolver el dinero.
El fallo, del 3 de diciembre pasado, consigna que la maniobra fue posible luego de un "trámite tortuoso", en el cual Navarro e Ibarra se inscribieron como socios de Tesorieri con el objeto de concretar el negocio en perjuicio del club. Declara que hubo "lesión" a los intereses de la entidad deportiva, la nulidad de los contratos celebrados y la restitución del dinero cobrado.
Los hechos confirmados por los camaristas Manuel de Jesús Herrera, Nora Velarde de Chayep y Jorge Eduardo Crook fueron informados en 1999 por El Ancasti y detonaron un escándalo en el marco del cual Navarro fue despedido como interventor de la ex CAPRESCA.
Diez años después, la Cámara de Apelaciones falló a favor de Tesorieri en la causa civil que el club inició para revertir el perjuicio económico sufrido durante la gestión como presidente de Omar Foressi. Consideró que se configuraron las condiciones del artículo 954 del Código Civil, que establece la posibilidad de demandar "la nulidad o la modificación de los actos jurídicos cuando una de las partes explotando la necesidad, ligereza o inexperiencia de la otra, obtuviera por medio de ellos una ventaja patrimonial evidentemente desproporcionada y sin justificación".
Desproporción
El abuso contra Tesorieri se concretó a través de la empresa Urbe, que Navarro e Ibarra conformaron a principios de 1998. Pocos días después de constituida, esta firma le alquiló a Tesorieri un predio ubicado en avenida Belgrano 960 por 10 años, a cambio de obras que, según las pericias realizadas en la causa, apenas superaban los $70 mil.
Ya en posesión del terreno, Urbe se lo subalquiló a Disco para levantar en él un supermercado por 15 mil dólares mensuales o el 0,9% de las ventas del comercio. El contrato entre Urbe y Disco era por un plazo de 10 años, con la opción de que el supermercado lo prorrogara por nueve más.
Navarro e Ibarra se alzarían en ese período, como mínimo, con 3,42 millones de dólares, mientras Tesorieri apenas percibía los poco más de $70 mil que demandaron la construcción de una pileta y la refacción de los sanitarios.
Los socios de Urbe no debieron esperar mucho, de cualquier modo: cobraron 360 mil dólares en concepto de adelanto de 29 meses de alquiler apenas cerraron el acuerdo con Disco.
La secuencia de los hechos revela que Urbe alquiló el predio con la intención de subalquilárselo a Disco, es decir, con la intención de aprovecharse del club. Y que todos los pasos estructuran un negocio único, y no dos distintos como pretendía el juez de primera instancia.
Además, los camaristas destacan el hecho de que Navarro e Ibarra se hayan asociado al club poco tiempo antes de proponer alquilar ellos mismos el terreno que subalquilarían a Disco, y que formaran parte de la asamblea de sólo once socios que dio luz verde al contrato.
(Ver el fallo completo en http://www.elancasti.com.ar/nota.php?id=90451)
NÚMEROS
$76.622- Costaron las obras que Navarro e Ibarra pagaron como alquiler del predio a Tesorieri.
U$S 15.000- Acordaron como alquiler mensual mínimo del mismo predio con Disco.
U$S 360.000- Cobraron apenas firmaron el subalquiler de Disco como anticipo por 29 meses.
U$S 3.420.000- Es lo que embolsarían en los 19 años que podía durar el subalquiler.
"Trámite tortuoso"
Según surge de la causa, "Disco ya había resuelto en 1997 establecerse en la Capital provincial y se encontraba en búsqueda de un terreno idéntico al que es locado por Tesorieri, pero no a Disco, sino a Urbe SRL".
A fines de 1997, Arturo Navarro y Julio Ibarra se hacen socios de Tesorieri.
En enero de 1998, Navarro e Ibarra constituyen la sociedad Urbe SRL.
Urbe (los flamantes socios Navarro e Ibarra) proponen a Tesorieri alquilar el terreno del club que luego subalquilarán a Disco. La Junta Consultiva del club recomienda introducir modificaciones al contrato, darle la máxima difusión y convocar a una asamblea extraordinaria de socios.
El 15 de marzo de 1998 -apenas tres meses después de que se constituyera Urbe, a menos de cinco de que Navarro e Ibarra se asociaran al club- se realiza la asamblea ordinaria. No está probado en la causa que el contrato se haya difundido como lo recomendó la Junta Consultiva. Tampoco que esta asamblea haya sido lo suficientemente promocionada. Consta, en cambio, que participaron de ella sólo 11 socios, entre los cuales estaban Navarro e Ibarra, los impulsores del contrato. La asamblea habilita a la Comisión Directiva para celebrar el contrato.
El 19 de marzo se firma el contrato de locación: Urbe compromete obras por $70.000 por el alquiler de un terreno de las mismas características que el que requería Disco.
Unos meses después, Navarro e Ibarra le subarriendan a Disco el predio que le había alquilado a Tesorieri, por diez años con opción a 9 más. El precio: 0,9% de las ventas del supermercado o 15.000 dólares por mes, lo que fuera superior.
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