Los certificados de nacimiento y de defunción emitidos en la Ciudad de Buenos Aires tienen un nuevo formato a partir de hoy, con una serie de medidas de seguridad para evitar su adulteración.
Ambos certificados serán distribuidos y controlados por el Registro Civil, cada formulario tendrá un número asignado a una institución/médico y sólo podrá usarse en ella, y los que se anulen o extravíen deberán ser denunciados ante el Registro Civil.
A diferencia de lo que ocurre hasta ahora, a partir del primer día de este año los certificados de nacimiento no se entregarán más a los padres, sino que serán remitidos directamente por la clínica al Registro Civil.
Para la confección de los nuevos formularios de nacimiento y de defunción se trabajó durante casi un año para combinar el diseño y la ingeniería gráfica con el arte y la tradición para dotar a ambos documentos de la protección requerida para garantizar su confiabilidad, trazabilidad e impedir el fraude en todas sus formas.
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