Se conocen cada vez más datos que involucran a candidatos del Frente Renovador con el intendente Enrique Slezack y diversos escándalos de corrupción
El Frente Renovador, que lidera Sergio Massa, viene en picada por varios factores. Entre ellos, los antecedentes de sus candidatos que no sólo demuestran tener estrechos vínculos con el kirchnerismo, sino que también se han visto involucrados en diversos escándalos de corrupción.
Un ejemplo paradigmático es lo que sucede en Berisso donde los dos candidatos del massismo mantienen estrechas relaciones, políticas y económicas, con el intendente kirchnerista Enrique Slezack. Ya contamos la semana pasada, en las páginas del diario Hoy, que Roberto Lorenzo Batelli, el precandidato a intendente por el Frente Renovador, referenciado con Francisco de Narváez, cobra un sueldo del municipio, pese a que se dice empresario. En ese sentido, hay otras cuestiones de Batelli que no cierran por ningún lado como es el hecho de que, siendo presidente de la Cámara de Comercio, figura como monotributista categoría B, lo que implica que factura no más de 4000 pesos por mes (casi una jubilación mínima). Eso no es todo: también regentea una radio local que en el año 2009 fue denunciada de estar colgada de la red de energía eléctrica. Sí, escuchó bien: el candidato a intendente robaba energía eléctrica para abastecer a la antena transmisora de su emisora, que está ubicada en la zona del monte berissense.
Además, Batelli fue denunciado en el año 2004 ante la Justicia por haber truchado papeles de la Cámara de Comercio local, bajo la excusa de tener que depurar los padrones. El resultado fue que el 40% los comerciantes asociados no pudieron sufragar.
En tanto, el contendiente de Batelli en la interna del Frente Renovador tampoco tiene los mejores antecedentes. Por ejemplo, fue secretario de gobierno de Slezack y como tal estuvo involucrado en diversos escándalos. Entre ellos, lo sucedido en el boliche Alcatraz, que terminó siendo clausurado luego de que el joven Juan Andrés Maldonado fuera ejecutado a tiros. Por el hecho, los responsables fueron condenados de 15 años de prisión, entre ellos el ex jefe de la barrabrava de Estudiantes Fabián Giannotta.
Sospechosamente, pese a que se iniciaron algunas pericias, la Justicia local nunca avanzó sobre la responsabilidad políticas del episodio que no solamente involucrarían a Slezack sino también al propio Celi, que era secretario de gobierno. Ocurre que el municipio habría permitido que el boliche funcione sin tener la correspondiente habilitación y, pese a ello, ningún funcionario municipal tuvo que sentarse en el banquillo de los acusados. El motivo habría que encontrarlo, según distintas fuentes consultadas por Hoy, en un oscuro pacto que habrían sellado referentes de la política local y actores del Poder Judicial.
Otro escándalo que involucra a Celi es la compra de cámaras de seguridad que se instalaron en Berisso durante su gestión como secretario de gobierno y que, en su gran mayoría, nunca funcionaron o presentan graves fallas. Hay sospechas de que se habrían gastado varios millones de pesos en artefactos que, actualmente, sólo sirven de adorno en la vía pública.




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