Constructoras: las empresas pampeanas ya mantuvieron encuentros con los ladrilleros pampeanos. Pedían precios por debajo del costo, por lo que nunca se llegó a un acuerdo. El Gobierno intenta acercar posiciones pero los horneros locales son pesimistas con estos instrumentos.
Arrieta remarcó que "otras veces las empresas nos vinieron a pelear el precio. Y lo comparaban con el ladrillo mendocino. Nosotros teníamos un costo de 500 pesos. Este era el costo a mediados de año cuando empezamos esta pelea. Ahora, por cierto, es mayor".
Para los ladrilleros pampeanos la falta de demanda de las empresas constructoras locales en los planes de viviendas es clave. "Nos condena", dicen. Pero afirman, sin esconder la bronca, nunca lograron torcer el rumbo de las cosas. Encontraron resistencia hasta en el gremio de la UOCRA, que encabeza el diputado nacional Roberto Robledo.
"Hasta que no tomen medidas de fondo no pasa nada", remarcó Rubén Arrieta ante la consulta de El Diario sobre los anuncios de Bruna.
También dijo que la posibilidad de una cantera en la zona de Naicó es una cuestión experimental. "Hicimos ensayos, estamos probando, pero no sabemos si la arcilla y la tierra de Naicó es mejor para hacer ladrillos. Tenemos que ver", afirmó.
Los horneros pampeanos reclaman el blanqueo de la actividad. Ellos sufrieron inspecciones de la AFIP y de Migraciones, pero consideran que en otros lugares no se hacen controles. "En Mendoza hay mano de obra barata y ofrecen los ladrillos en la ruta en negro. Y a nosotros nos controlan, nos mandan la AFIP. Me parece que quieren que nos quedemos en el molde", aseguró Arrieta.
El Gobierno Provincial les pedirá a las empresas pampeanas que compren ladrillos pampeanos. Además, el Banco de La Pampa ofrecerá líneas de crédito, a tasa subsidiada a 24 meses de plazo, a las empresas (constructoras y corralones) que compren a los ladrilleros incluidos en ese registro.
El subsecretario de Industria, Fabián Bruna, le explicó ayer a El Diario que estas fueron las acciones que lanzaron luego de varias reuniones que mantuvieron con los horneros pampeanos que reclaman contra el ingreso de los ladrillos mendocinos. En relación a la aplicación de controles a los productos que ingresan de Mendoza, el funcionario dijo que es un tema del que se está ocupando el Ministerio de Gobierno, aunque expresó sus reservas sobre las medidas que se pueden instrumentar.
Los ladrilleros denunciaron que detrás del negocio de la compra de ladrillos mendocinos hay intereses de las empresas constructoras y otros grupos. Y que la falta de control al ingreso de ladrillos de Mendoza perjudica la producción local, afectando a las empresas familiares que tienen sus ingresos económicos a través de la producción y la elaboración en los hornos.
El mayor perjuicio -según revelan los ladrilleros- lo causan las empresas constructoras de los planes de viviendas: compran ladrillos cerámicos y adobones mendocinos. También la falta de control del Estado, porque la oferta se realiza a plena luz del día con ventas en negro.


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