Tras el revés de Tolloche, punteros de Sández y de Godoy ocuparon otros inmuebles rurales.
Una tranquera, un candado y alambradas que convirtieron al lote fiscal 65 en tierra usurpada, no fueron suficientes para que la Fiscalía de Estado, el Ministerio de Desarrollo Económico, la cartera de Ambiente y el Ministerio Público se ocuparan de una denuncia que recibieron en julio de 2011.Entonces, campesinos de Talavera advertían que, tras el escándalo de Tolloche, laderos del presidente de Diputados, Manuel Santiago Godoy, el titular del Bloque Justicialista de esa Cámara, Pedro Sández, y el intendente de El Quebrachal, Leonardo García, habían ocupado el lote fiscal 65 con el propósito de apoderarse, a futuro, de esas 2.000 hectáreas del dominio público de los salteños.Hoy, pasados tres años, El Tribuno confirmó que aquellos y otros ocupantes sindicados como "meros testaferros" del poder político iniciaron juicios apropiatorios, ante permeables juzgados, para adueñarse de miles de hectáreas, tanto públicas como privadas, en la tercera sección de Anta.
El "Tollochegate"
Por el impacto que tuvieron en la opinión pública distintos episodios de corrupción política expuestos en informes periodísticos de este diario, en mayo de 2011 el gobernador Juan Manuel Urtubey tuvo que revocar las adjudicaciones de varios lotes fiscales de Tolloche en el sur de Anta.Allí, con actas fraguadas y otras maniobras ilícitas, ocho fracciones de 500 hectáreas, destinadas a pequeños productores en el marco de un programa de regularización dominial, terminaron en manos de presuntos testaferros de Godoy, Sández y García.Por el decreto 2476/11, que anuló las adjudicaciones luego de que se hicieran públicas las reventas ilegales de esas parcelas, campesinos de Tolloche continuaron en posesión de los puestos que ocupan desde hace largo tiempo en esa zona de Anta.Los ocho falsos colonos -entre ellos Luis Alberto Díaz, cuñado de Godoy- fueron procesados a fines de 2013 por el juez Pablo Arancibia.Los dos diputados y el intendente que aparecían como "autores intelectuales" de la maniobra defraudatoria fueron apartados de la investigación judicial, pero no pudieron eludir la repulsa generalizada de los lugareños. Estos, a uno de los lotes desadjudicados, lo rebautizaron como puesto "Ande llora el Indio", para perpetuar en la memoria colectiva a aquellos a los que siguen considerando como principales responsables del fraude. Los colonos de Tolloche aclararon que pusieron "Ande" por Sández, "Indio" por Godoy y "llora" por el revés que sufrieron en sus intenciones.
El "plan B
No todo, sin embargo, terminó en Tolloche. La apetencia de tierras se extendió al vecino lote fiscal 65 y a otras fracciones de inmuebles rurales particulares de gran extensión.En 2011, mientras tomaban estado público las irregularidades de Tolloche y el Gobierno de la Provincia se veía obligado a revocar las adjudicaciones viciadas, tres anteños -Roberto Montenegro, Ramón Abel Burgos y Horacio David, hermano de Félix David, mecánico de la Municipalidad de El Quebrachal y uno de los supuestos testaferros procesados por los lotes de Tolloche- se introducían en el lote fiscal 65 y se lo dividían por sectores para explotar el monte al margen de la ley.Hoy esas tierras públicas están completamente alambradas y tienen portones con candados que impiden el acceso.Quienes viven en los alrededores se preguntan de dónde sacaron dinero los usurpadores, que son de escasos recursos, para costear semejante inversión en alambrados. "Son testaferros de Sández", afirman los puesteros de Talavera.


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