Barack Obama tuvo su momento de gloria. Y en términos de las encuestas de popularidad eso es un robusto 56% de aprobación, casi diez puntos más de lo que tenía hasta el momento. Todo se lo debe a la captura y muerte de Osama bin Laden. Los encuestados destacan la firmeza y, a la vez, la “humildad” con la que dio a conocer la noticia
Pero un triunfo como éste pareciera tener resultados efímeros cuando vemos más en detalle las encuestas en vista de la posible reelección de Obama el próximo año. El tema que más preocupa hoy a los estadounidenses no es la seguridad, como ocurría hasta hace poco, sino el empleo. Y ahí las encuestas marcan que el 57% cree que el presidente no está manejando muy bien la economía, a pesar de los últimos informes que indican que se están creando más puestos de trabajo de lo esperado. Durante abril, se concretaron 244.000 empleos netos, su mejor cifra desde mayo de 2010 y por encima de los 221.000 puestos registrados en el mes anterior. Sin embargo, la tasa de desempleo creció dos décimas y se colocó en el 9%. Esto sucedió porque hay más gente buscando trabajo, ya que entendió que se habían mejorado las condiciones. Pero la cifra más preocupante es que aún siguen sin trabajo más de trece millones.
La mayoría de los votantes demócratas de clase baja y media baja tienen a alguien en la familia sin poder conseguir un empleo, particularmente los más jóvenes que no pueden entrar al mercado laboral como se hacía antes, en un restaurante de comida rápida.
Obama va a necesitar ahora una noticia tan espectacular para el mundo laboral como la muerte de Bin Laden para asegurarse los próximos cuatro años en la Casa Blanca. De lo contrario será una campaña muy dura donde la oposición no será un republicano sino un desempleado

Comentá la nota