Marcharon desde el lugar donde fue muerto por una bala policial y se dirigieron hasta las sedes de la fuerza reclamando por el esclarecimiento del caso.
Los vecinos aseguraron que se trató de un caso de "gatillo fácil" y realizaron pintadas en dos sedes policiales, en la Municipalidad de Laboulaye y en la sede de los Tribunales.
A las cinco de la tarde los vecinos, familiares y amigos de Zarandón se reunieron en el lugar donde se produjo el procedimiento policial. “Reclamamos por el esclarecimiento de la muerte del joven de 16 años Alvaro Zarandón, ocurrida la madrugada del viernes pasado en un hecho de gatillo fácil ocurrido en medio de un allanamiento policial”, explicaron.
La marcha, que partió del barrio "Matadero" con pancartas y redoblar de tambores, se dirigió al centro de la ciudad pasando por las dos dependencias policiales y llegaron hasta el edificio de Tribunales de manera pacífica.
En la marcha, especialmente frente a la sede policial, se oyó el clamor y el llanto de la madre, Sandra Zarandón y del resto de los familiares y amigos para que se haga justicia, y asegurando que el joven jamás usó armas.
Durante el corso
En la noche del sábado, en el corso que se realizó en Laboulaye, las comparsas al pasar por el palco oficial mostraron carteles pidiendo justicia por la muerte del adolescente asesinado.
La primera versión del crimen fue de que se trató de un "error" de un policía, ya que el joven huía desarmado y no era la persona que la policía fue a buscar. Con el correr de las horas, al conocerse el resultado de la autopsia en el cuerpo de la víctima la versión es que el chico tenía un arma y la había usado.
La llegada de abogados de Derechos Humanos desde la Capital Federal da la pauta del estado público que tomó el caso ya que se tiene que dilucidar si se trató de "gatillo fácil" o si hubo enfrentamiento, como se trató de explicar en las últimas horas desde la Policía.
Por el hecho hay un policía detenido y ayer en su casa se observó una fuerte custodia policial.
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