Un laboratorio de Misiones se destaca entre los mejores en la industria de medicamentos del país

El laboratorio Lemis, provee de medicamentos a todas las dependencias sanitarias del Ministerio de Salud de la provincia. Desde Nación consideraron que el laboratorio es “ejemplo de autogestión y autofinanciación” y uno de los pocos que esta en condiciones de contribuir efectivamente en la producción de medicamentos en la Argentina.
El laboratorio Lemis, provee desde el año 1991, medicamentos a todas las dependencias sanitarias del Ministerio de Salud de la provincia, a través de las cuales se atienden las necesidades de los pacientes de los 75 municipios en forma gratuita.

En los comienzos se elaboraban medicamentos líquidos, pero en 1992 se sumó la fabricación de sólidos y desde 2005 se producen fitomedicamentos, siendo cuatro los productos actuales a base de drogas vegetales: crema de caléndula, Comprimidos de Cangorosa, Jarabe de Ambay y Carqueja en Gotas. Cabe destacar que Lemis, es el único laboratorio estatal que está habilitado por la ANMAT y que elabora fitomedicamentos en nuestro país.

El director del Programa de Producción Pública de Medicamentos del Ministerio de Salud de la Nación, Jorge Zarzur, destacó que el laboratorio es uno de los pocos que está en condiciones de contribuir efectivamente a la producción de medicamentos en el país. En una entrevista a Página 12, afirmó que estas industrias en la Argentina deberían organizarse en redes regionales y no superponer su producción. Según el funcionario, el Ministerio viene asistiendo mediante subsidios y know how para mejorar la gestión y la articulación de los distintos laboratorios públicos. Zarzur dirige el Programa desde la gestión de Graciela Ocaña.

–¿Cuál es la situación de la producción pública de medicamentos?

–Sólo algunos laboratorios han logrado una dinámica ágil, asimilable a la industria moderna, y éstos suelen funcionar como sociedades del Estado. No hay verdaderamente 40 laboratorios que estén en condiciones de producir en términos de industria farmacéutica; dejo aparte la tarea, loable pero limitada, de las farmacias hospitalarias. Y hay superposición de producción. Debe admitirse que la situación no es la misma de 2001, cuando la crisis era tal que muchos laboratorios, con distintos niveles de complejidad, salieron a responder. Pasada la crisis, sólo algunos lograron continuidad: quedaron los que tienen capacidad. Y debemos organizar su gestión en términos de regiones.

–¿Cómo se concretaría este criterio de producción regional?

–Los laboratorios deberían hacer prioritaria la formación de redes regionales, como el noreste argentino o Cuyo, y después apuntar a los programas nacionales. En la provincia de Buenos Aires, se trata de fortalecer, como cabecera, el Laboratorio Central bonaerense, y hay otros como los de Bahía Blanca, Necochea y Berazategui, sumados al de Hurlingham, que pueden trabajar en red. El Ministerio otorgó un subsidio de 3 millones de pesos para reflotar el Laboratorio Central; estamos trabajando en conjunto con el Ministerio de Salud bonaerense.

–¿Cuáles son los laboratorios cuya gestión destaca?

–La red provincial de Santa Fe, compuesta por el LYF y el LEM; Laboratorios Puntanos; el Lemis de Misiones; Laformed de Formosa. También, desde luego, la gestión del Laboratorio de Hemoderivados de la Universidad de Córdoba, que se maneja con un modelo de autofinanciación y autogestión que es ejemplo a imitar.

–En la Audiencia Pública se cuestionó que el Plan Remediar tenga financiación externa.

–Desde que arrancó el plan Remediar, la mayoría de las compras se hicieron con créditos internacionales, si bien es cierto que la gestión anterior (de Graciela Ocaña) hizo compras con fondos del Tesoro nacional: esto concierne a la distribución de los recursos del Estado y está más allá de mi incumbencia. Actualmente el Remediar está rearmando su vademécum, y es una buena oportunidad para que los laboratorios generen líneas de especialización.

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