Aunque integra la fórmula oficialista, Pablo Kosiner aún no tiene asegurada su banca en el Congreso
SALTA.- Con cincuenta años recién cumplidos y una carrera política prolija, aunque no estridente, Pablo Kosiner, enfrenta un desafío más que difícil. Sobre todo porque él mismo no se lo esperaba, como tampoco jamás imaginó que fuera el propio Juan Manuel Urubey, quien lo colocara en semejante encrucijada.
Viaja como copiloto de una fórmula ganadora, que sólo reserva el sabor de la victoria para el primero en la lista: Javier David, un joven abogado, también egresado como abogado de la Universidad Católica, pero con muchos años menos que él.
Aunque muchos podrían dar por hecho el triunfo de ambos, los analistas políticos más experimentados no concuerdan con esa idea y mencionan que la parada será desafiante para Kosiner, quien lejos de dejarse llevar por el canto de la sirena ya salió a recorrer la provincia, palma a palmo.
Es que el sistema D`Hont y las tozudas pretensiones de José Vilariño de ganar algo en este año electoral parecen haberse conjugado en contra de Kosiner, quien esperaba que su designación como cabeza de serie en la lista del Frente para la Victoria de Salta sea un trámite.
Confiado en que ese puesto le pertenecía pues se encargó de conseguir la bendición necesaria de la Casa Rosada, Kosiner descubrió, como otros tantos, que Urtubey es impredecible, pues el joven gobernador, recientemente reelecto con un holgado caudal de votos a su favor, lo relegó al segundo lugar, sin más ni menos.
¿Qué pasó? Ese fue el interrogante que todos se hicieron, pero que pocos se animaron a deshojar. Algunas hipótesis indican que Urtubey tomó esta decisión no sólo para aclarar quién manda en Salta, sino también por una simple ecuación de premios y castigos.
Al parecer, según trascendió, el joven gobernador, cinco años menor que Kosiner, no estuvo conforme con el grado de compromiso demostrado por este legislador nacional en la reciente campaña electoral que coronó al mandatario a su tercer mandato.
En su defecto, tal indiferencia fue castigada con el segundo puesto, por encima de David, con lo cual el ex candidato a intendente que compitió por la comuna capitalina y perdió, ya tiene asegurado su futuro político.
Al respecto, tampoco se puede descartar en este análisis que en realidad el primer puesto habría sido motivo de charla entre David y el flamante ministro de Gobierno, Juan Pablo Rodríguez, previo abandonar las filas romeristas y convertirse en el candidato oficialista para retener el gobierno de la ciudad.
Como sea, lo cierto es que Kosiner quedó fuera de la mesa chica y ahora deberá enfrentar solo una costosa campaña si es que quiere retener la banca que ostenta en el Congreso de la Nación, puesto asechado ahora por otro voraz candidato, como Vilariño.
Con el tiempo en marcha, las PASO del 9 de agosto están a la vuelta de la esquina, por lo que estos dos candidatos hoy se mueven a diestra y siniestra en busca de obtener el mayor apoyo posible, sobre todo en los municipios del interior de la provincia.
Kosiner sabe que Vilariño es ambicioso, como así también que este dirigente del Partido de la Victoria tendría el guiño del propio Urtubey para salir al ruedo por el segundo puesto, bendición que habría obtenido por cuenta propia o por gestión de su jefe político, Eduardo Leavy, también uno de los aliados principales del gobernador.
El sistema D`Hont obliga a Kosiner a obtener un determinado caudal de votos, cantidad que Vilariño, por una cuestión de estructura y experiencia, también podría conseguir, siendo este hecho uno de los peligros que más teme.
Para colmo, el tercer lugar está reservado para el cupo femenino, donde la diputada provincial, Gabriela Martinich, tiene asegurado un lugar. Esto, colocaría a Kosiner en la obligación de ganar el cuarto lugar, una tarea de por sí complicada, aunque no imposible.
De suceder, Urtubey sumaría mayor hegemonía en materia de poder político, probablemente se trataría de un hecho histórico en material electoral. Para ello, ya sea Kosiner o Vilariño, deberían dejar en el camino a Alfredo Olmedo o a Migue Nanni, el senador radical por Cafayate.
Como se advierte, el panorama no es nada seguro, al menos, para Kosiner, un dirigente que hasta el momento no se destaca por tener en su haber victorias propias. Acaso, ¿serán las PASO, la oportunidad para demostrar lo que puede hacer por sí mismo?





Comentá la nota