Tras recibir a una comisión de socios del Foro de Periodismo Argentino (FOPEA), el ministro de Gobierno y Seguridad de Salta, Pablo Kosiner, se comprometió a garantizar la seguridad de un periodista de Tartagal y su familia.
En el comunicado enviado por FOPEA se sostuvo que el comunicador indicó que el 12 de mayo pasado, en horas de la madrugada, su mujer (que se encontraba sola en su casa con su hija de un año y tres meses y su madre de 85 años), sintió ruidos y luego derribaron el portón de acceso a su vivienda.
Ante los gritos de la mujer un vecino se hizo presente y los hombres que habían tenido (al parecer), intención de ingresar, huyeron. Fue allí que una persona habría reconocido a uno de los del grupo, como integrante de la fuerza policial.
Esa misma madrugada Piedra -que había regresado a su domicilio-, volvió a apagar los equipos de la radio.
Cuando retornaba a su casa, cerca de las 4, a media cuadra de la radio se encontró con unos hombres en un automóvil blanco, que se comunicaban por handy y hacían referencias a sus movimientos, según pudo escuchar. Más adelante vio una camioneta de la Brigada de Investigaciones y escuchó a uno decir "a este ya vas a ver lo que le va a pasar", ante lo cual huyó corriendo.
Luego apareció otro automóvil, que reconoció como de propiedad de un policía, y en el que circulaban tres o cuatro personas que no pudo identificar.
El auto se movió lentamente y luego de acelerar, se detuvo tres cuadras más adelante, para luego desaparecer en sentido contrario al suyo.
Posibles causas
El periodista vinculó los hechos con la cobertura que realizó por la muerte de la adolescente de la comunidad originaria Chorote, Evangelina Pisco, que derivó en una investigación contra policías y funcionarios de la fuerza por apremios ilegales agravados por el uso de violencia y amenazas.
Piedra fue uno de los primeros periodistas que asomaron la sospecha de apremios ilegales y vejámenes a los detenidos por la policía como sospechosos del presunto homicidio de Pisco (que luego se supo, cayó a una alcantarilla y murió, sin presentar signos de violencia en su cuerpo), y emitió en vivo los testimonios de los jóvenes, quienes presentaron denuncias penales contra los policías.
Frente a los hechos sucedidos el miércoles pasado, Piedra decidió sacar a su familia de la provincia. Ante las denuncias por su persecución, fue atendido el viernes por el secretario de Seguridad, Aldo Saravia, en Tartagal, quien le dijo que tenga la tranquilidad de volver a su ritmo habitual de vida. Y es que desde el miércoles y hasta el viernes, Piedra se dirigía a todos lados con dos personas que lo acompañaban ante su temor a moverse solo.
Por su parte, Kosiner dio su "garantía personal" de asegurar la integridad física de Piedra y su familia. Así lo aseguró ante los representantes de FOPEA en la reunión que se mantuvo el viernes, y de la cual también participó el secretario de Interior, Gonzalo Quilodrán. Por otra parte, aseguró que por la denuncia del periodista ya se inició una investigación interna en la Policía.

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