El kirchnerismo le marcó la cancha a la CGT: "No pueden condicionar el apoyo según el lugar en las listas"

Lo dijo el diputado oficialista Carlos Kunkel. Para poner paños fríos a la discusión, desde la misma CGT, Héctor Recalde aseguró que la relación con Cristina "está perfecta" y matizó: "Cuando hay cien pretendientes para diez novias, hay 90 que van a quedar calientes".
Mientras continúa la polvareda por el armado de listas, el diputado oficialista Carlos Kunkel advirtió que los dirigentes sindicales no pueden "condicionar" su apoyo al Gobierno a los cargos, aunque el diputado de la CGT Héctor Recalde insistió en que la relación con la Casa Rosada está "perfecta".

"Me parece que si un dirigente sindical condiciona su compañamiento (al Gobierno) a que lo pongan en una lista y no a evaluar las condiciones de trabajo de sus representados, entonces corre el riesgo de por ahí perder la representación de los mismos", enfatizó Kunkel.

El diputado ultra oficialista se expresó de esta forma luego de que sectores de la CGT de Hugo Moyano salieran a cuestionar el reparto de los lugares de las listas kirchneristas que se conocieron el fin de semana último.

Si bien el descontento se mostró con mayor énfasis recién conocida la lista, en las últimas horas comenzó a diluirse la tensión -al menos públicamente- y los dirigentes de la central obrera le bajaron el tono a las declaraciones.

Para Kunkel, no hay enojo en la conducción de la CGT con la presidenta Cristina Kirchner, quien sólo incluyó a un dirigente moyanista en la lista de candidatos a diputados nacionales por Buenos Aires, su hijo Facundo.

Sin embargo, en declaraciones a radio La Red, el legislador admitió que puede haber dirigentes que tuvieran "legítimas aspiraciones" y "algún grado de decepción cuando eso no se concreta".

"No hay que tomar en cuenta los primeros días" luego del cierre de listas, advirtió Kunkel, tras descartar la posibilidad de una ruptura de la alianza entre el Gobierno y la CGT.

Para el diputado, con las listas presentadas "se consolida el peronismo" y advirtió que el Frente para la Victoria necesita de todo el apoyo de sus dirigentes: "No ganamos todavía".

A su turno, Recalde insistió en que está todo "perfecto" entre la central obrera y la Casa Rosada y sobre la relación agregó: "Mejor, imposible".

Admitió, de todas formas, que "por supuesto la CGT aspiraba a tener más lugares" en las listas de candidatos para las elecciones de octubre, que incluyó a un segundo sindicalista, pero de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM).

"Cuando hay cien pretendientes para diez novias, hay 90 que van a quedar calientes", explicó Recalde en declaraciones radiales. El diputado aseguró también que la CGT no va a "entorpecer lo que es fundamental, que es que Cristina Kirchner sea reelecta para que los trabajadores puedan seguir en el camino de la recuperación de derechos y conquistas".

"Una cosa es (quedar) marginado y otra cosa es obtener menos lugares que los que queríamos, en la provincia sale uno y entran dos", precisó Recalde, en otro intento por bajarle el tono a la discusión.

A principio de semana, el integrante de la mesa de la CGT y secretario general del gremio de Dragado y Balizamiento, Juan Carlos Schmid, había mostrado su resquemor por haber quedado fuera de la lista de candidatos santafesina.

Sin embargo, este martes moderó sus palabras y dio por "terminadas las controversias que hubo alrededor del cierre de listas".

"Es lógico que se creen tensiones, pero no debe existir ninguna duda sobre de la adhesión incondicional del movimiento obrero al modelo iniciado en 2003 por Néstor Kirchner", dijo Schmid.

El armado de las listas oficialistas no sólo fue motivo de enojo en la central que maneja Moyano, ya que también se registraron picos de tensión entre el Gobierno y dirigentes de sectores aliados como Martín Sabbatella y la radical K Silvia Vázquez, además de referentes de movimientos sociales.

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