El viceministro de Economía defendió el acuerdo entre YPF y la petrolera estadounidense. "Es un caso testigo y una enorme muestra de soberanía", aseguró el funcionario. Además, pronosticó "un carnaval y un boom de actividad" en el sector hidrocarburífero.
En declaraciones a radio Continental, Kicillof destacó que el acuerdo va a permitir que se explore petróleo y gas no convencionales "con un recurso nuevo, que hasta ahora sólo lo han explotados los norteamericanos" y que el "joint venture" entre YPF y Chevron es "en términos económicos, del 50 por ciento" para cada empresa.
El funcionario criticó a la petrolera Repsol -anterior controlante de YPF- por "haber saqueado la compañía" y haber girado "todas las utilidades al exterior" y subrayó que, a diferencia de la petrolera española, "Chevron entra a una inversión de riesgo", en donde "la operación y la dirección del proyecto está a cargo de YPF".
El viceministro señaló que en Vaca Muerta "bajo la gestión de Repsol se había hecho cuatro pozos", mientras que "con la gestión estatal hay 64 pozos hechos y 50 y pico de ellos terminados", mientras que a partir del acuerdo con Chevron "vamos a hacer 115 pozos en un año".
Kicillof comentó que Chevron traerá "el conocimiento y la tecnología para que podamos hacerlo nosotros", ya que "ésta es una sociedad de 50 y 50, pero tiene la particularidad de que la opera YPF, esto quiere decir que el trabajo, los técnicos y la dirección del proyecto" estará en manos de la petrolera con mayoría estatal.
Tras señalar que la inversión de la compañía estadounidense "es muy grande (1.240 millones de dólares) y va a tener resultado en el mediano plazo", el funcionario expresó que "estamos en presencia de un caso testigo" que permitirá que otras empresas también inviertan porque "hubo contactos con otras compañías y hay mucho interés".
Las inversiones que se produzcan se harán en el marco del decreto firmado esta semana por la presidenta Cristina Fernández, que posibilita que las empresas que inviertan más de 1.000 millones de dólares en el sector puedan, a partir del quinto año, no reingresar divisas por el equivalente al 20 por ciento de lo que exporten.
"Si otra empresa quiere entrar -comentó Kicillof- tiene que presentar un proyecto y si ese proyecto agrada tiene que especificar cuánto va a invertir y qué es lo que piensa hacer con las utilidades." El viceministro recordó también que no todo el área de Vaca Muerta es una concesión de YPF, sino que la compañía con mayoría estatal tiene "sólo un treinta y pico por ciento".
"Vaca Muerta tiene 30 mil kilómetros de potencialidad e YPF tiene concesiones en 12 mil kilómetros, mientras que ahora estamos hablando (con el acuerdo con Chevron) de un área que representa el tres por ciento de lo que tiene YPF y el uno por ciento de todo Vaca Muerta", afirmó el funcionario.
Kicillof recordó, por otro lado, que en 2003, el 11 por ciento de la producción nacional de petróleo estaba en manos de compañías nacionales y que en 2012, tras la reestatización de la mayoría del paquete accionario de YPF, ese porcentaje trepó al 52 por ciento, en tanto que para el caso del gas pasó del 20 al 37 por ciento en esos años.
El funcionario volvió a cargar contra Repsol, al señalar que "entre 1997 y 2011 provocó una caída del 50 por ciento en la producción y las reservas petroleras y de un 43 por ciento en la producción de gas y un 55 por ciento en las reservas" de ese fluído.
Además, señaló que la intención de Repsol era "subalquilar Vaca Muerta, trayendo empresas, dándole el negocio y quedándose con un porcentaje".
Kicillof subrayó que con el acuerdo con Chevron "no se le ha entregado nada a una compañía extranjera para que haga lo que quiera", ya que "el negocio lo va a operar YPF", lo que calificó como "una enorme muestra de soberanía".

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