Khadafy, sobre el enfrentamiento con los rebeldes: "Victoria o muerte"

El líder libio, cuyo paradero es una incógnita, volvió a hablar por radio; contó que su escape del búnker que bombardeó la OTAN y que fue tomado por las fuerzas insurgentes, se debió a una "jugada táctica"; hay preocupación por el uso del arsenal químico y nuclear que hay en el refugio; continúan los combates en Trípoli
Mientras se desmorona el régimen del líder libio Muammar Khadafy a manos de los rebeldes que ya tomaron su búnker y varios barrios de Trípoli, los responsables de la Organización del Atlántico Norte (OTAN) se manifestaron preocupados por el destino y seguridad del material químico y nuclear existente en Libia.

"Nadie puede estar seguro de quién controla el arsenal del gobierno libio, el cual incluye toneladas de gas mostaza y material nuclear sin refinar, así como unos 30.000 cohetes antiaéreos que se pueden lanzar desde el hombro", dijeron funcionarios militares y de espionaje de Estados Unidos.

El arsenal parece estar bajo control del gobierno, señalaron los funcionarios, que pidieron no ser identificados, a pesar de los avances rebeldes en la capital, Trípoli. Eso podría ser una buena o una mala noticia, dependiendo de si las tropas leales al líder libio se apegan a los acuerdos internacionales de no usar dicho material bélico.

Uno de los posibles escenarios es que Khadafy use las armas para efectuar una última defensa; otro, que Al-Qaeda se haga del armamento aprovechando la distracción y la falta de seguridad reinante.

Dos equipos especializados del Departamento de Estado norteamericano trabajan para asegurar los sitios en áreas controladas por los rebeldes, mientras que Khadafy aseguró que está en Trípoli y que no va a abandonar el país. Esa afirmación la hizo saber durante una conversación telefónica con el presidente de la Federación Internacional de Ajedrez (FIDE), Kirsán Iliumzhínov.

El líder, en palabras. Luego de varios días de reclusión, Muammar Khadafy finalmente habló sobre los incesantes ataques que está sufriendo su cuartel general de Bab El Aziziya. El líder libio consideró que el avance de los rebeldes no era más que una retirada "táctica" por su parte: "La retirada del búnker fue una jugada táctica".

En un mensaje sonoro difundido por la cadena Al Oruba, una radio local de Trípoli, Khadafy reconoció que ""Bab El Aziziya no era más que un montón de escombros tras haber sido blanco de 64 misiles de la OTAN (desde el principio del conflicto) y nosotros nos hemos retirado por razones tácticas".

A su vez, mientras un portavoz del régimen amenazó con transformar Libia en un volcán sosteniendo que el gobierno resistirá meses o años, Khadafy fue conciso al reconocer que este enfrentamiento se trata de "victoria o muerte".

Más temprano, y según la versión que el responsable ruso ha proporcionado a la agencia de noticias Interfax, las palabras del coronel libio fueron "estoy sano y salvo. Me encuentro en Trípoli y no tengo intención de abandonar Libia. No se crean las informaciones falsas de las televisiones occidentales".

El influyente hijo del dictador Khadafy, Saif al-Islam, reapareció esta madrugada para desmentir su supuesta detención anunciada por los insurgentes, reforzando el sentimiento de confusión que reina en Trípoli, controlado en su mayor parte por los rebeldes que proclamaron el fin de la era Khadafy.

"Estoy aquí para desmentir las mentiras", indicó Saif al-Islam a los periodistas en el perímetro del complejo residencial de su padre, refiriéndose al anuncio de su detención. "Trípoli esta bajo control nuestro. Que todo el mundo esté tranquilo. Todo va bien en Trípoli", indicó a los periodistas el hijo del coronel presentado como su sucesor y portavoz oficial del régimen, rodeado de decenas de simpatizantes.

En su avance sobre la capital, los rebeldes aseguraron haber capturado a tres hijos de Khadafy: Mohammed, Saadi y Saif al-Islam. Pero este último apareció anoche en el hotel Rixos, donde se aloja la prensa internacional, y comentó a varios periodistas que su padre estaba al frente de la resistencia en la capital (ver aparte). Y Mohammed, el primogénito del dictador, logró huir de sus captores.

El control de la ciudad. Dos días después de rodeada la capital, los insurgentes, que controlan ya el 80 por ciento de la capital, seguían encontrando focos de resistencia gubernamental en algunos barrios, pero confían en un inminente triunfo sobre el régimen.

Lejos de la euforia de anteayer, cuando numerosos vecinos de Trípoli tomaron las calles para saludar la entrada de las columnas rebeldes, ayer la ciudad quedó sumida en el caos, con frecuentes escaramuzas bélicas en los bolsones de resistencia de las fuerzas leales a Khadafy. Los opositores controlaban toda la zona costera de la ciudad y enfrentaban fuerte resistencia en el puerto y en las cercanías del búnker de Khadafy, objetivo principal de los insurgentes y de la OTAN.

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